- También donará una casa para niños de la calle
CORRESPONSAL / BLUEFIELDS
“Quien tiene hambre que venga a mi corredor los lunes, no importa quién sea, si está enfermo, su color, no importa nada”, dice doña Miriam Santamaría Cajina, una pobladora de Bluefields, Región Autónoma del Atlántico Sur (RAAS), que hace cuatro años atiende a niños, mujeres y personas de la tercera edad, para regalarles desayunos gratuitos.
Santamaría, de 75 años, también anunció que donará una casa de su propiedad a los niños de la calle, para que ahí duerman.
“Estoy pensando regalarle una casa a los niños de la calle, porque da tristeza verlos en los corredores, con estas lluvias se empapan de agua, tengo una casita, a ver si la voy a recuperar para regalarla, con documentos y todo, a los niños de la calle”, declaró Santamaría.
La casa a la que se refiere Santamaría fue aparentemente confiscada por el primer gobierno de Daniel Ortega, hoy se encuentra en manos de particulares.
HASTA EMBARAZADAS
Desde las 7:00 a.m. cada lunes, en el barrio Central de Bluefields, sitio donde vive doña Miriam, se aglutinan niños creoles y mestizos, mujeres embarazadas, personas de la tercera edad y ambulantes consuetudinarios con ansias de comer algo.
Ese día se obsequian 200 platos de comida, 800 al mes, entre las 8:00 a.m. y las 11:00 a.m., con la colaboración de al menos dos mujeres comerciantes, Marcia Reyes e Itzel Bendaña, propietarias de una miscelánea y ferretería, respectivamente.
Se les da gallo pinto, huevos revueltos, pan y queso, además de pinolillo o café.
“Estoy muy contenta porque hay que darle nuestro diezmo a Dios, darles desayuno a los niños, mujeres y ancianos necesitados, es mi parte Dios mío por darme salud y cuidarme a mis hijos”, celebró Santamaría.
Seferina Cerda, una mujer campesina originaria de la comunidad Musilaina, de esta ciudad, dice que cada lunes trae a sus cuatro hijos a comer “a este corredor”.