- Marcha contra el fraude en Masaya se desarrolló sin incidentes
[/doap_box]
Masaya y Miami
Por primera vez en siete meses, una marcha en contra del fraude electoral no sufrió ataques con morteros, piedras o armas blancas por parte de las “fuerzas de choque” que organizan simpatizantes del presidente Daniel Ortega.
La protesta cívica efectuada ayer en Masaya por opositores al Gobierno, en la cual se exigió un recuento de las actas de los comicios municipales del 2008 y la destitución de los magistrados del Consejo Supremo Electoral (CSE), transcurrió sin ningún incidente de violencia, pese a que el oficialista Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN), también realizó una marcha en Masaya.
La representante del organismo civil Hagamos Democracia, María José Zamora, valoró que el Gobierno, asfixiado económicamente y en diálogo con la comunidad internacional para reactivar el congelado apoyo presupuestario, guardó las fuerzas de choque para “aparentar que las cosas están cambiando”, pese a que no hay ninguna señal para revertir el fraude cometido en el 2008.
“Para ellos (Gobierno) sería muy comprometedor atacar (una protesta cívica) en estos momentos”, dijo ayer Zamora, al finalizar la marcha contra el fraude.
La presencia en las rotondas de miembros del Frente Nacional de los Trabajadores (FNT), como había anunciado el pasado jueves el diputado Gustavo Porras, nunca ocurrió.
“Posiblemente ellos (Gobierno) quieran dar una imagen a la comunidad internacional, pero en realidad los espacios (democráticos) se van cerrando y ésta es una manera, según ellos, de hacer creer que están abiertos a un diálogo y a cambiar las cosas, pero francamente me parece que es sólo una estrategia (…) porque con el fraude no han dado muestras de revertirlo y eso es lo más importante”, añadió Zamora.
El gobierno de Ortega enfrenta un déficit presupuestario cercano a los cuatro mil millones de córdobas (doscientos millones de dólares). Además, esta semana podría anunciarse la cancelación de la estadounidense Cuenta Reto del Milenio, por 64 millones de dólares.
Ante el millonario déficit, la Administración de Ortega intenta reactivar el apoyo presupuestario, lo cual le daría oxígeno económico.
Debido a las presiones internacionales es que posiblemente ayer no se activaron a las pro-gubernamentales “fuerzas de choque”, opinaron diversas fuentes políticas.
SATISFECHOS
La marcha contra el fraude fue convocada por la Unión Ciudadana por la Democracia (UCD), la cual aglutina a 16 organizaciones civiles.
Benjamín Lugo, miembro del Movimiento por Nicaragua, se declaró satisfecho con el número de manifestantes, que él calculó en cuatro mil personas.
“Cada uno de nosotros representa a cientos, sino a miles de nicaragüenses que están rechazando este burdo fraude, que le cuesta a Nicaragua millones y millones de dólares”, dijo Lugo.
El ex candidato a Alcalde de Masaya por la Alianza Movimiento Vamos con Eduardo-Partido Liberal Constitucionalista (PLC), Francisco Valdivia, explicó que al menos veinte ex candidatos a alcaldes participaron en la marcha, demandando un recuento de actas.
“¿Dónde está Roberto Rivas, dónde están los magistrados? Hemos dicho que cuando quieran nos sentamos con ellos o con los alcaldes espurios, que son los concejales y han usurpado el derecho de cada nicaragüense a elegir”, dijo Valdivia.
En tanto, César Castillo, en representación de los ciudadanos, exigió la destitución de los magistrados del CSE y responsabilizó al gobierno de Ortega por la pérdida de la cooperación internacional tradicional, calculada en no menos de trescientos millones de dólares anuales.
“La Unión Europea clama porque a los nicaragüenses se les respeten sus derechos civiles y políticos”, dijo Castillo.
“SOMOS MACHOS”
El diputado Eduardo Montealegre, ex candidato a Alcalde por Managua y representante de la Bancada Democrática Nicaragüense (BDN), participó en la marcha, junto con el coordinador de la Alianza Movimiento Renovador Sandinista (MRS), Edmundo Jarquín, entre otros políticos y diputados.
“Algunos altos funcionarios del gobierno de Ortega dicen que ya pasó (las elecciones), que somos necios y necias los que estamos haciendo esto, que no somos muchos. Está bien, no seremos muchos, pero somos machos, como dice el dicho y vamos a seguir adelante protestando, porque no se puede aceptar que se le roben los votos al pueblo”, señaló Montealegre.
Jarquín comentó que la marcha demostró que las calles no pertenecen a ningún grupo, sino a todos los nicaragüenses.
“Estamos viendo la expresión de una dictadura totalitaria de baja intensidad”, explicó Jarquín al referirse a los espacios políticos que cierra el Gobierno.
¿FALLÓ CÁLCULO POLÍTICO?
El diputado liberal ante el Parlamento Centroamericano, Eliseo Núñez Morales, comentó que la ausencia de las fuerzas de choque se debió a un “error de cálculo” por parte del Gobierno, el cual habría creído que la marcha contra el fraude no tendría mucha convocatoria.
“Ellos están cerrados en que las elecciones de noviembre no las van a revisar ni los historiadores. Fue un error de cálculo, ellos creyeron que no iba a venir gente (…) la arrogancia que da el poder les hizo creer que la gente no se iba a manifestar, pero esto va a ser un detonante y esperamos que las movilizaciones se hagan más sostenidas”, afirmó.
Durante la marcha contra el fraude celebrada ayer fue notoria la ausencia de los dirigentes del PLC, organización que se autocalifica como “opositora”, pese a que tiene un pacto de diez años con el FSLN, a través del cual se han repartido los cargos públicos.
FSLN CON MENOS GENTE
Por su parte, el FSLN realizó su plantón en calma y con menor cantidad de gente que la reunida por la oposición. La concentración oficialista, en la cual participó el Ministro de Educación, Miguel De Castilla, tenía el supuesto propósito de conmemorar el treinta aniversario de la caída de 11 jóvenes nicaragüenses en el sector del parque La Reforma. También se declaró al departamento de Masaya como territorio libre de analfabetismo y se entregaron carnés de militantes del FSLN.
El secretario político del FSLN en Masaya, ex alcalde y ahora funcionario de Albanisa, Orlando Noguera, declaró que “son otros los que quieren provocar al pueblo, amparados con el apoyo de los ricos de este país para que no podamos continuar trabajando en esta segunda etapa por el bienestar y desarrollo de nuestro pueblo”, negando que el plantón oficialista fuese en contraposición al organizado por los opositores.
Pese a que la marcha del FSLN no fue tan multitudinaria, sí estuvo resguardada por los agentes de las brigadas especiales que llegaron desde Managua. La marcha contra el fraude también contó con la presencia de los antimotines.