- El legendario dúo de la canción romántica enamoró al público nicaragüense
Querían sentir la cercanía de sus fans. Oír más de cerca las palmas aplaudir, los gritos salir de sus bocas expectantes. Graham Russell y Russell Hitchcock pidieron a su público que se acercara a la tarima desde la que brindaban su espectáculo. La gente, que hasta ese momento estaba sentada cómodamente en sillas plásticas blancas y aplaudiendo tímidamente, obedeció de manera rápida y tomó sus respectivos asientos para acercarlos al escenario.
Pero eso no fue suficiente, pues Graham pidió más tarde que las personas del área de preferencial botaran la valla que dividía al público, para que así la masa de gente fuera una sola. Por suerte, la gente no lo tomó tan en serio, pues esto no habría sido del agrado de los organizadores del concierto.
Canciones como Goodbye, Here I am y All Out of Love estremecieron a los asistentes del concierto de Air Supply el pasado 4 de junio en la Zona Claro. Aunque esta vez, los temas tuvieron ciertas pinceladas de rock, que probablemente fueron influencia de Graham.
Este último, vestido de negro con naranja, mostró una actitud de “rock star” con pequeños saltos y con gran precisión a la hora de hacer sonar las múltiples guitarras a lo largo del concierto.
Mientras, Russell se mostró más conservador y un tanto más pasivo en el escenario, aunque su brillo residió en una excelente y genuina interpretación vocal en cada uno de los temas.
LA MÚSICA LOS CONECTÓ
Y aunque el público no se dedicó a corear cada una de las letras, sí mostró entusiasmo cuando escuchaban las primeras notas de los clásicos más conocidos de este dueto. Así, Air Supply cumplió su palabra, ya que habían prometido conectarse a través de la música y romper la barrera del idioma.
“¿Quisieran enamorarse esta noche?”, dijo Graham, a la vez que la gente contestó con un grito. “Beautiful people”, otra ola de gritos, “Beautiful women”, otra vez los gritos, esta vez de mujeres.
El romance se filtró en el ambiente. Parejas besándose, otras se abrazaban, y otras más sólo se quedaban atentas a las letras de los temas. Pero el romance también llegó hasta los solitarios. Un señor de boina negra, ojillos irritados y de bigote tupido, parecía extasiado al escuchar Just as I am en vivo.
Algunos aprovechaban para tomarse fotografías con el escenario de fondo y otros admiraban al atractivo tecladista de la banda, quien robó más suspiros que Graham y Russell, pues no son precisamente guapos.
“It’s such a great thing to be once again in Nicaragua” (Es tan maravilloso estar una vez más en Nicaragua), dijo Graham, quien más interactuó con el público. Ese público que quedó aún más enamorado de los clásicos de este simpático e inusual dueto de músicos.