- Coordinador de Red Latinoamericana critica violación a derechos civiles; y Ortega prefiere hablar de Cuba
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La preocupación por la preparación de un manual, que pretende controlar el funcionamiento de las Organizaciones no Gubernamentales (ONG) en Nicaragua, llegó ayer hasta los oídos de la Organización de Estados Americanos (OEA), reunida en San Pedro Sula, Honduras.
Diego Sueiras, coordinador del cono sur de la Red Latinoamericana y del Caribe para la Democracia, que reúne a más de 178 redes regionales, dijo a LA PRENSA, desde Honduras, que durante un encuentro entre representantes de la OEA y la sociedad civil presentaron una declaración en que manifestaron su “preocupación por los diferentes tipos de violencia, que es física, pero también como en este caso que se trata de la intromisión del Estado en los mecanismos y el funcionamiento de la sociedad civil”.
Sueiras dio estas declaraciones vía telefónica, acompañado del investigador del Instituto de Estudios Estratégicos y Políticas Públicas (IEEPP), Simeón Rizo, que ha logrado presentar en Honduras el manual y las preocupaciones sobre éste a funcionarios estadounidenses y europeos.
Sueiras afirmó que “el Estado no puede hacer eso (atentar contra derechos civiles), porque dentro de los derechos que existen de las personas y del marco internacional, las organizaciones de la sociedad civil tienen que poder trabajar y participar libremente”.
Agregó que en el caso de Nicaragua, “esa incertidumbre, que se genera con ese manual, ya es una alerta para ver qué va a pasar con éstas”.
Según el presidente Daniel Ortega, el manual para las ONG responde a la “necesidad de evitar que se involucren en asuntos políticos”, lo que a su juicio viola la soberanía nacional y responde a intereses imperialistas.
Sin embargo, el director del IEEPP, Javier Meléndez, dijo que no se puede restringir el trabajo de las organizaciones civiles y no gubernamentales en la incidencia de políticas públicas, como el mejoramiento de la legislación.