La Junta de Comisionados del condado de Miami-Dade aprobó ayer por unanimidad una resolución en la que exhorta al Presidente de Estados Unidos, Barack Obama, a enmendar las leyes de Inmigración para proteger a los niños estadounidenses que quedan “huérfanos” cuando sus padres son deportados.
La resolución tuvo lugar días después que un grupo de niños de padres nicaragüenses clamara por ayuda ante esa Junta de Comisionados, por la deplorable situación económica que atraviesan, tras la deportación de sus padres que estaban en condición de ilegalidad en Estados Unidos.
La resolución insta a Obama y al Congreso a modificar las leyes para crear un proceso expedito, mediante el cual los menores estadounidenses puedan solicitar la residencia para sus padres deportados y hermanos menores a través de un guardián legal en Estados Unidos.
PIDEN AYUDA ESTATAL PARA 400 MENORES
Asimismo, urge al Estado de Florida la provisión de recursos financieros para la salud, educación, vivienda y bienestar en general de más de 400 menores del condado que están en situación precaria debido a la deportación de sus padres.
“Estamos tratando de resolver este problema solicitando al presidente Obama que intervenga junto con las autoridades de Inmigración para que no continúen con las deportaciones y se le busque una solución a esta situación”, dijo a Efe el comisionado Javier Souto.
Souto presentó la resolución junto con el comisionado José Díaz.
“El objetivo es que protejan a los niños y nosotros aquí (en Miami-Dade) en este intervalo trataremos de ayudar a esos niños que viven en casas de familiares y de amigos buscando que estén en lugares seguros”, añadió el político.
Nora Sándigo, directora ejecutiva de la Fraternidad Americana, celebró la decisión, al tiempo que resaltó su trascendencia.
“La importancia de esta resolución reside en que el Gobierno local ha escuchado a los niños ciudadanos estadounidenses y está poniendo atención a sus sufrimientos, pidiendo al Gobierno federal que suministre ayuda a esos menores”, comentó a Efe.
UN ÉXITO
La activista, de origen nicaragüense, calificó la resolución como “un gran éxito” en la lucha por proteger a los menores, porque “antes parecía como que nadie escuchaba el clamor de ellos, como que nadie quería entender el gran daño que les están causando cuando sus padres son deportados o están en proceso de deportación”.
“El que es más perjudicado con esa situación y al que le quedan huellas imborrables es al menor estadounidense”, enfatizó.
La Fraternidad Americana, una organización del sur de la Florida pro derechos de los inmigrantes, también comenzó a inicios de mayo una campaña para ayudar a esos niños.
El objetivo es suministrar alimentos, refugio, medicinas y útiles escolares a los menores que se quedan en EE.UU. y que no reciben la atención adecuada por falta de recursos financieros.
“NO ME DEJES SOLO”
La campaña denominada No me dejes solo cuenta con el apoyo de la ciudad de Miami y en el futuro se extenderá al resto de Estados Unidos.
Sándigo es guardiana de más de 600 niños estadounidenses, a nivel nacional, que recientemente presentaron una demanda contra Obama, para que suspenda las deportaciones de sus padres extranjeros indocumentados, hasta que se apruebe una reforma migratoria.