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La Organización de Estados Americanos (OEA) aprobará en su Asamblea anual, que comienza hoy martes, una declaración en la que sus países miembros se comprometen a promover una cultura de no violencia, en uno de los continentes más afectados por este problema.
El debate sobre el asunto principal de la XXXIX Asamblea General de la OEA comenzó ayer en los actos paralelos a la reunión de cancilleres, en el diálogo de jefes de delegación de los 34 países miembros del organismo interamericano con representantes de trabajadores y del sector privado.
La conversación en torno al lema de este año se trasladará mañana a las sesiones plenarias de la Asamblea General, donde los cancilleres expondrán su visión sobre este problema, que representa una gran preocupación en la región por el grave aumento de la violencia, del crimen organizado y de los diferentes tipos de delincuencia que cada vez sabe menos de fronteras.
El secretario general de la OEA, José Miguel Insulza, y el presidente hondureño, Manuel Zelaya, quieren dar un peso importante al debate en torno a la no violencia en esta Asamblea, pero todo apunta a que el levantamiento de la suspensión impuesta en 1962 a Cuba por la adopción de políticas marxistas-leninistas cope la atención y desplace de los titulares a la no violencia.
El borrador de la declaración, consensuado previamente, contiene 32 artículos resolutivos, y en él los cancilleres abogan por impulsar una cultura de paz y de no violencia, involucrar a todos los sectores de la sociedad y adoptar las medidas necesarias para prevenir, impedir y penalizar la violencia, segregación, explotación y discriminación ejercida contra grupos vulnerables.
MÁS IMPORTANTE QUE CUBA
Por eso, la OEA y el Gobierno hondureño han insistido en los días previos a la inauguración de la Asamblea en que, si bien Cuba es un asunto importante para el organismo interamericano, la no violencia, como eje central de la reunión anual de cancilleres, debe primar sobre cualquier otro tema porque afecta a todo el continente.
Insulza, como titular del organismo, la subsecretaria de Relaciones Exteriores de Honduras, Patricia Licona, y el secretario general adjunto de la OEA, Albert Ramdin, destacaron en la rueda de prensa previa a la Asamblea la importancia del tema de este año.
Cuba es “un asunto importante para la Asamblea, para el Sistema Interamericano y vital para la OEA, pero el tema principal es la no violencia”, destacó Licona ante los periodistas.
El Gobierno de Honduras propuso este tema central de la reunión porque la violencia es una de las principales preocupaciones del continente americano.
El “número dos” de la OEA recordó que Latinoamérica y el Caribe son unas de las regiones más afectadas por la violencia en el mundo.
“Es necesario que se tomen medidas serias para luchar contra la violencia” en el continente, insistió Ramdin.
Honduras pretende lograr con la declaración un claro compromiso de los 34 países miembros de la OEA de promover una cultura de no violencia en sus respectivas naciones y en la región en su conjunto.