- Aeronave atravesaba zona de gran turbulencia
PARIS y BRASILIA/AFP
La zona atravesada por el avión de Air France, desaparecido el lunes entre Río de Janeiro y París, es conocida por los pilotos por sus violentas turbulencias que, asociadas a los rayos, podrían explicar el accidente, una de la multitud de causas posibles, según los expertos.
“El avión se encontraba en la zona de convergencia intertropical conocida por sus fuertes turbulencias y sus violentas tormentas. Los pilotos que cubren el trayecto entre Sudamérica y Europa o Sudáfrica y Europa lo saben”, indicó a la AFP, Robert Galan, experto aeronáutico e investigador para los accidentes de avión.
“En esta zona, las nubes suben muy alto. Los aviones están equipados con radares meteorológicos que permiten ver las zonas de turbulencias más activas y esquivarlas. A veces se hacen grandes rodeos para evitarlas”, explicó.
Según Air France, la aeronave desapareció cuando entró en una zona tormentosa con fuertes perturbaciones y habría sido fulminada por un rayo, como lo supone el director de comunicación de Air France, François Brousse. “¿Se trata de la causa del accidente? Todavía no sabemos nada”, señaló Galan.
ZONA SIN RADARES
La zona en la que se encontraba el A330 de Air France no estaba cubierta por los radares, lo cual explica la ausencia de localización exacta del avión. “Los radares cubren todas las zonas habitadas. Pero en medio del océano ya no hay cobertura radar”, explicó Galan.
Para compensar estas zonas sin radar, los pilotos deben comunicar cada cuarto de hora con los sistemas de control por radio. Era el caso para este vuelo de Air France.
Un rayo y las turbulencias han podido causar disfunciones pero no provocan accidente de forma sistemática, indican todos los expertos interrogados. “Es posible que haya sido fulminado por un rayo, es algo que ocurre con cierta frecuencia”, señaló a la AFP, Uves Deshayes, del Sindicato Nacional de Pilotos Civiles.
“Un rayo puede tener una consecuencia mecánica, puede perforar el avión, pero normalmente puede seguir volando. También puede dañar el sistema eléctrico, que afectaría a la electrónica del avión, lo cual es más nefasto”, observó Vincent Favé, experto ante los tribunales para los accidentes de aviones, en una entrevista con la AFP.
CASOS ASÍ SON MUY RAROS
“En un avión, todo está metalizado, cuando un rayo alcanza al avión se evacua a través del fuselaje. Sin embargo, puede ocurrir que después de ser fulminado por un rayo el avión tenga problemas con una serie de sistemas, en especial los de comunicación, de navegación”, explicó Deshayes.
“Pero en un avión los sistemas están doblados, triplicados e incluso más, entonces un rayo que ponga en riesgo la seguridad del vuelo y el propio estado del avión, es algo extremadamente raro”, añadió. “Puede explicar que no haya habido ningún contacto de radio, dado que un rayo afecta primero a las cosas electrónicas, pero nada más. De ahí a decir que esto explica la pérdida total del avión, es prematuro”, dijo.
“No hay que imaginarse que un rayo fulmina a un avión y lo hace explotar. Puede provocar una serie de averías, más o menos graves, pero que yo sepa no hay ejemplos de aviones que hayan explotado por un rayo”, insistió.
Un meteorólogo brasileño dijo ayer que la zona de turbulencias sobre el Atlántico en la que desapareció el Air France es bien conocida por los pilotos.
El analista Marcelo Feluthi, del Instituto Nacional de Investigaciones Espaciales, dijo que el análisis de las imágenes de satélite no permitía “ver nada fuera de lo normal. Es una zona que los pilotos habitualmente evitan, muchas veces aumentando la altitud de vuelo, y que es percibida como una turbulencia”.
Feluthi añadió que al atravesar esa zona de fuertes vientos generalmente los aviones “se encuentran casi en el tope de su posibilidad de vuelo, mientras que las zonas más activas de esas nubes están en la parte inferior, entre 5 y 7 kilómetros de altitud”.