- La cantante fue internada en clínica psiquiátrica
LONDON/AFP
La cantante y ama de casa escocesa Susan Boyle, gran favorita en un concurso de talentos de la televisión británica que la hizo célebre mundialmente, fue internada en una clínica psiquiátrica de Londres con síntomas de agotamiento, al obtener un sorpresivo segundo puesto, indicaron los medios de comunicación ayer lunes.
Susan Boyle, que salió del anonimato gracias al popular concurso Britain's Got Talent del canal británico ITV, fue trasladada en ambulancia a la Clínica Priory, en el norte de la capital británica, acompañada por policías y paramédicos, luego de haberse comportado de forma extraña en su hotel, indicó el diario británico The Sun.
Esto sucedió pocas horas después de que Boyle terminara segunda, el sábado, en la votación final del concurso, ganado por el grupo de danza urbana Diversity.
El juez del programa Piers Morgan indicó que Boyle se encontraba “básicamente bien”.
La empresa productora del concurso, Talkback Thames, informó en un comunicado que la cantante estaba “agotada y emocionalmente exhausta”.
La Clínica Priory, que según su página web está especializada “en el tratamiento de problemas psiquiátricos”, indicó que no hará ningún comentario sobre uno de sus pacientes.
Esta institución pertenece a un grupo privado de clínicas conocidas por tratar a pacientes célebres como Amy Winehouse y Pete Doherty.
Un portavoz de Scotland Yard explicó que la Policía había sido llamada el sábado desde un hotel a las 6:00 p.m., donde “doctores atendían a una mujer por disturbios mentales”. Pero no confirmaron su identidad.
“La señora fue llevada a la clínica en ambulancia. A pedido de los médicos, la Policía acompañó la ambulancia”, añadió el portavoz.
Susan Boyle es una solterona de 48 años, proveniente de una pequeña ciudad escocesa, que al nacer tuvo problemas respiratorios y luego presentó dificultades de aprendizaje. Salió del anonimato cuando cantó en abril una canción del musical Los Miserables en una preliminar del popular concurso del canal británico ITV, lo que la propulsó a una fama planetaria a través de Internet.
Después de ser considerada la gran favorita del concurso del canal de televisión ITV, Susan Boyle finalmente fue relegada al segundo puesto.
Dolida por la crítica recibida tras su actuación en la semifinal del concurso la semana pasada, había tenido un ataque de ira en la entrada del hotel londinense, donde estaba alojada, y la Policía tuvo que intervenir.
El juez Piers Morgan le había comparado a un “conejo atemorizado por los faros” y Boyle estuvo a punto de abandonar el concurso.