- Miembros OEA acercan posturas sobre la isla, pero rechazan su retorno automático al organismo
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El grupo de trabajo de la OEA para Cuba logró ayer acercar posturas acerca de la necesidad de levantar la suspensión de la participación de este país, aunque coinciden en que su regreso no puede ser automático y debe ir acompañado de un diálogo con La Habana.
Pese a ese acercamiento de posiciones, los 34 países miembros de la Organización de Estados Americanos (OEA) siguen sin haber logrado un consenso sobre un único documento y las diferentes propuestas se trasladarán ahora a San Pedro Sula, donde se celebrará la próxima semana la XXXIX Asamblea General del organismo.
El embajador de Honduras ante la OEA, Carlos Sosa, indicó a los periodistas que el lunes habrá otra ronda de negociación de embajadores en Honduras para tratar de alcanzar un acuerdo respecto a los puntos sobre los que aún no hay consenso.
El principal escollo de las negociaciones es el punto que se refiere a “lo que pasa después” del levantamiento de la suspensión y el diálogo, dado que algunos países, entre ellos EE.UU., quieren que Cuba se atenga a los valores y principios democráticos y de derechos humanos por los que se rige la OEA.
El avance en las negociaciones se ha producido en el claro consenso de que se debe levantar la suspensión impuesta en 1962 a Cuba, algo que, dijo Sosa, no estaba tan claro hasta ahora.
Un paso importante se ha dado en una de las exigencias estadounidenses, al existir un consenso sobre la necesidad de que una eventual reincorporación de Cuba no puede ser automática, explicó Sosa.
El tercer punto en el que las diferentes delegaciones están de acuerdo y que también es una reivindicación de EE.UU., se refiere a la importancia de que la OEA inicie un diálogo directo con el Gobierno de La Habana, un paso que se daría después del levantamiento del veto.
Cuba ha dicho en varias ocasiones que no tiene ningún interés en volver a la OEA e incluso ha abogado por que este organismo desaparezca, pero Sosa destacó que el diálogo busca una postura “oficial” del Gobierno de Raúl Castro acerca de este asunto.
El diálogo, dijo, podría efectuarse a través del Consejo Permanente o el secretario general, José Miguel Insulza, que ya conversó recientemente con Raúl Castro en una cumbre en Brasil.
El embajador estadounidense, Héctor Morales, dijo después de la reunión que mantuvieron los embajadores en la sede de la OEA que “no hay consenso” y que todavía hay varias propuestas sobre la mesa.