- Después de cinco semanas de retos, los participantes del Desafío X-Treme 2009 midieron fuerzas en la gran batalla final. Un circuito cargado de pruebas extremas. Sin lugar a empates, aquí sólo un equipo alzaría las manos en señal de la victoria
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A lo mejor usted jamás lo haría. Jamás. Pero ellos sí se atrevieron. Escalaron una pared de 15 metros de altura, se lanzaron por los aires como todos unos acróbatas y escalaron un inmenso árbol de ceiba con agilidad felina. Este sábado era el día “D”, el momento de demostrar la garra de vencedores.
Los Violentos de la Academia Cristiana Nicaragüense, Los Olímpicos del Colegio Angloamericano, Los Fénix del Colegio Saint Dominic, Los Carneros del Mont Berkeley y Las Panteras del Colegio Notre Dame se enfrentaron al último desafío de los seis que tuvieron que pasar a lo largo de esta primera temporada del Desafío X-Treme, un concurso intercolegial organizado por el suplemento Aquí Entre Nos de LA PRENSA.
El Centro de Convenciones El Laurel-Pueblo Viejo fue el anfitrión de la final extrema. Una final que no sólo incluía demostrar destrezas físicas, sino también mentales.
Desde muy temprano en la mañana cada pareja llevó a sus barras que, llenas de entusiasmo, no dejaron de animar a su equipo favorito. Sin duda, la barra más grande fue la del Colegio Notre Dame, que no le bastó con los gritos, megáfonos y aplausos, sino que también hizo uso de un gran tambor que cuando sonaba le daba cierto aire épico al momento.
¡QUE COMIENCE EL CIRCUITO!
Arneses y cascos, listos. Luego de la debida protección, era momento de pasar la primera prueba. Algunos de los x-tremos hicieron calentamiento, pues la imponente pared requería de grandes esfuerzos para ser escalada. El equipo de El Laurel dio instrucciones y consejos para que los participantes pudieran subir con mayor rapidez. El tiempo era el enemigo de cada grupo. Así, cada equipo fue escalando, uno por uno, algunos con más facilidad que otros, pero al final todos lo lograron.
Luego del primer obstáculo, los muchachos lucían un poco cansados, pero no era momento para flaquear, pues venía lo más aterrador: el temblómetro.
El temblómetro consiste en saltar de un trampolín de madera para alcanzar un trapecio que se encuentra a una altura considerable. Un desafío no apto para aquellos que sufren de vértigo.
Aquí solamente un representante de cada colegio pasaría la prueba. Los varones dijeron que ellos lo harían, a excepción de la valiente Natalia Rogers, del Saint Dominic School.
Silencio total. Para este reto los participantes requerían de mucha concentración. Y aunque ésta fue la prueba más difícil del circuito, los x-tremos mostraron de qué estaban hechos y vencieron.
EN LA RECTA FINAL
La Ceiba es un árbol asombroso por su inmensidad y su belleza. Justo al lado del temblómetro esperaba paciente para ser escalado.
Igual que el reto anterior, un concursante de cada colegio debía llegar a la cima del impresionante árbol. Todos lo hicieron con una extraordinaria agilidad. Éste era el último obstáculo físico a superar.
Finalmente, los competidores contestaron un examen con preguntas de cultura general en un tiempo récord.
Las pruebas habían sido superadas, pero sólo uno fue coronado campeón de la temporada.
¿Quiere saber quién ganó? Para conocer más detalles acerca de esta emocionante batalla, léalo este viernes en el suplemento Aquí Entre Nos.