- Pero deseándole suerte a Funes
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El presidente de El Salvador, Elías Antonio Saca, quien dejará el poder el próximo 1 de junio, se declaró ayer “nostálgico” por el fin de su mandato y deseó suerte a su sucesor, el izquierdista Mauricio Funes.
Al ser preguntado por la prensa sobre sus sentimientos a pocos días de entregar la banda presidencial, dijo sentirse “nostálgico”.
El mandatario, quien ha sido el cuarto presidente consecutivo de la derechista Alianza Republicana Nacionalista (Arena), dijo que sus cinco años de servicio al país han sido “lo más importante” de su vida, salvo sus hijos procreados con su esposa, Ana Ligia.
El gobernante deseó “mucho éxito” a su sucesor, en especial, con la conformación de su gabinete, que no ha sido oficializado.
“Ya me imagino cómo debe estar (Funes), sufriendo con toda esa especulación que hay en los medios (de comunicación)” sobre la conformación de su equipo, dijo Saca.
El gobernante confirmó su presencia en el acto de investidura de Funes para entregarle el poder, al recordar que ya antes de las elecciones dijo que entregaría la banda presidencial “al salvadoreño que los salvadoreños eligieran”.
FUNES SERÁ “NUESTRO PRESIDENTE”
“Eligieron al presidente Funes, y a él se le va a entregar (la banda como símbolo de su cargo). Él va a hacer nuestro presidente a partir del lunes”, acotó Saca.
Funes es el primer candidato del izquierdista Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN), la antigua guerrilla salvadoreña, que alcanza el poder.
Respecto al cambio del partido que asumirá el control del Ejecutivo, Saca dijo que “hay un morbo por la alternancia”.
También alabó el acuerdo alcanzado entre Arena y el FMLN, con el apoyo de otros tres partidos, para aprobar el viernes en la Asamblea Legislativa la reorientación de 650 millones de dólares de dos préstamos internacionales y emitir títulos valores de crédito por 1,853 millones de dólares, con lo que la actual administración planea pagar deudas atrasadas.