Luego del trasplante, Maki necesitará más cirugías para retirar los excesos de piel y recuperar una “vida normal”. ( LA PRENSA/AP/Josh Reynolds)

Presentan nuevo trasplante de rostro

Paciente había perdido parte de su cara en un accidente El residente de Massachusetts que recibió el segundo trasplante de cara en Estados Unidos pidió un espejo cuatro días después de la operación. “Sólo quería ver cómo lucía el nuevo Jim”, dijo James Maki en una entrevista con el periódico The Boston Globe, en sus […]

  • Paciente había perdido parte de su cara en un accidente

El residente de Massachusetts que recibió el segundo trasplante de cara en Estados Unidos pidió un espejo cuatro días después de la operación.

“Sólo quería ver cómo lucía el nuevo Jim”, dijo James Maki en una entrevista con el periódico The Boston Globe, en sus primeras declaraciones públicas desde la operación del 9 de abril.

Maki dijo que observó su rostro con asombro, y le informó al médico que había realizado la operación, Bohdan Pomahac, que no creía que se iba a asemejar tanto a la forma en que se veía antes. “No me puedo creer que me hayan hecho tan parecido a como era”, dijo.

Pomahac le preguntó qué pensaba. “Me siento feliz”, le respondió Maki.

Su hija, que acababa de graduarse de la universidad, lloró de alegría al ver por primera vez a su padre tras la operación.

Maki, de 59 años, continúa aún en el Hospital Brigham and Women, de Boston, recuperándose de la operación. Pero se espera que pueda regresar a su hogar en una semana. Dijo que querría concluir sus estudios universitarios y tal vez trabajar con algunos de sus ex camaradas de Vietnam.

El rostro de Maki quedó desfigurado en junio del 2005, cuando cayó en el tercer riel electrificado en una estación del subterráneo de Boston. Perdió su nariz, su labio superior, las mejillas, la parte superior de la boca, así como músculos, huesos y nervios del rostro.

DABA MIEDO

Durante años apenas si se animaba a salir de su hogar, pues la gente se aterraba al verlo. La gente retrocedía al mirarlo. Maki dijo que también se convirtió en un drogadicto.

“Mi vida hasta ese punto era un desastre”, dijo. “Sabía que si me operaba, tendría la posibilidad de contar nuevamente con una vida normal”.

Nunca pensó que sería posible un trasplante de cara hasta el 2007, cuando vio al doctor Pomahac en un programa de televisión explicando que pensaba iniciar un proyecto de ese tipo en el hospital.

Maki fue sometido a una operación luego que un hombre, Joseph Helfgot, falleció tras un trasplante de corazón. Los hombres eran de aproximadamente la misma edad, y tenían un color similar de piel.

En una intervención que duró 17 horas, los médicos trasplantaron la nariz, el paladar, el labio superior, parte de la piel, algunos músculos y nervios que recibió de un donante.

El hospital no cobró un céntimo a Maki por la operación, que costó unos 200,000 dólares.

Maki apareció ayer con un rostro nuevo, algo hinchado y que tendrá que someter a más operaciones.

El paciente fue informado acerca de los riesgos asociados a la operación a través de un proceso que duró años, según Pomahac. Con anterioridad a la operación el hombre visitó a psiquiatras, algo que continuará haciendo de manera frecuente, afirmó el médico.

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