El sector rural nicaragüense carece de los servicios básicos y es donde se encuentra concentrada la pobreza extrema del país. (LA PRENSA/ ARCHIVO)

Revolución en el agro en pañales

Productividad baja y deficiente infraestructura caracterizan el agro [doap_box title=»Convenio agroindustrial» box_color=»#336699″ class=»archivo-aside»] La Unión de Productores Agropecuarios de Nicaragua (Upanic), Catholic Relief Services (CRS) a través del proyecto Acordar, financiado por Usaid, y el Instituto Nicaragüense de Desarrollo (INDE) firmaron un convenio para desarrollar la cadena de valor de frijol. El convenio permitirá que […]

  • Productividad baja y deficiente infraestructura caracterizan el agro
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La Unión de Productores Agropecuarios de Nicaragua (Upanic), Catholic Relief Services (CRS) a través del proyecto Acordar, financiado por Usaid, y el Instituto Nicaragüense de Desarrollo (INDE) firmaron un convenio para desarrollar la cadena de valor de frijol.

El convenio permitirá que unos 3,600 productores aglutinados en 85 cooperativas agregue valor a la producción de frijol y mejoren los canales de comercialización, tanto a nivel nacional como internacional.

Al mismo tiempo el convenio contempla la transferencia de tecnología, un trabajo encargado a Upanic que brindará asistencia técnica y asesoría en planes en la formulación de planes de proyectos y planes de negocios, explicó Manuel Álvarez, presidente de Upanic.

El proyecto abarca los departamentos de Matagalpa, Jinotega, Estelí, Madriz, Rivas, Nueva Segovia, León y Chinandega.

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Cada año al comenzar el ciclo agrícola los productores cifran sus esperanzas en el financiamiento y el comportamiento del clima. El manejo de la plantación, las nuevas tecnologías, el manejo post cosecha, la comercialización, el valor agregado son aspectos más que ausentes en la discusión de los ciclos agrícolas.

Diversos sectores coinciden en que la producción agrícola tiene que transformarse y ser más competitiva. Este año, si bien los precios de los productos registraron una baja, lo hicieron sólo con respecto al año pasado, un año atípico cuando los precios subieron considerablemente, pero al bajar quedaron en niveles superiores a los de los años anteriores. De forma que la pregunta es porqué la crisis.

“Las perspectivas lamentablemente no se ven muy buenas, sin duda ha subido el costo del dinero y ha bajado el precio de lo que producimos, además en todos los bancos ha habido una elevación de dos por ciento de las tasas de interés”, ilustra José Augusto Navarro, ex ministro Agropecuario y Forestal y productor agrícola.

Y como dicen, “tras cuernos, palos”, pues recientemente la Corte Suprema de Justicia (CSJ) también incrementó de repente los cobros a los aranceles por los registros de propiedad, lo cual ha encarecido el costo de producción, ya que cuando hacen préstamos a los bancos, tiene que registrar la hipoteca en el registro, donde se tiene que pagar por el servicio, el cual se disparó casi tres y hasta cinco veces, explicó Navarro. Y por si fuera poco, cuando cancelan el préstamo también tienen que pagar la cancelación de la hipoteca. Ahora, en muchos casos tienen que pagar hasta 25 mil córdobas por este servicio.

Los productores han señalado que este ciclo agrícola está marcado por la escalada de precios del año pasado y los incrementos del año pasado, cuando el precio líder del mercado, el petróleo, llegó a casi 150 dólares, cuyos efectos se empiezan a ver este año, cuando el ciclo comenzó prácticamente con los precios de insumos todavía elevados, aun cuando en los mercados internacionales ya habían bajado, señaló el presidente de la Unión de Productores Agropecuarios de Nicaragua (Upanic) Manuel Álvarez, aún cuando este mes registran una disminución generalizada.

Oficialmente el Gobierno anunció que el sector agropecuario, que representa el 27 por ciento de la economía del país, crecerá este año el cinco por ciento. Otros sectores independientes sostienen que será de 2 por ciento, debido a la caída en los precios internacionales de las exportaciones y en la producción nacional.

¿HAY FINANCIAMIENTO?

El presidente de Upanic sostiene que hasta el momento no registran ninguna queja por desembolsos de parte de sus asociados y que el financiamiento ha sido de acuerdo a como lo esperaban. No obstante, la incertidumbre persiste ya que, según afirma él mismo, los bancos priorizarán a sus mejores clientes.

Por su parte el Gobierno anunció que colocarán los recursos que han ofrecido, que pueden sumar unos 2 mil millones, a los que se les sumarían otros 1,400 millones de córdobas que Alba Caruna colocaría para este año.

Pero el sector agropecuario demanda mucho más que eso, demanda modernización, afirman economistas consultados.

“Las zonas rurales se caracterizan además por un muy pobre acceso a la infraestructura física (infraestructura vial, energía eléctrica, agua potable y saneamiento, telecomunicaciones, etc.), lo cual representa un obstáculo fundamental tanto para su plena inserción en el proceso de desarrollo del país y la mejoría de los ingresos, como para la reducción de los altos niveles de pobreza”, destaca el economista de la Coordinadora Civil, Adolfo Acevedo..

Agrega que sólo el 43 por ciento de la población rural cuenta con energía eléctrica, mientras que en las ciudades este porcentaje supera al 90 por ciento, indica Acevedo.

En cuanto a las vías de comunicación en el sector rural, el problema se incrementa ya que hay un enorme rezago que año con año los productores, al llegar la temporada lluviosa, denuncian con insistencia.

“El acceso de los hogares rurales a los caminos pavimentados es sumamente bajo. Así, mientras el 76 por ciento de las familias que habitan las zonas urbanas tienen acceso a caminos y carreteras pavimentados, sólo un 19 por ciento de las familias rurales lo tiene. Para los productores rurales, esto representa serios problemas para el transporte y comercialización de sus cosechas, y para el acceso a los servicios públicos y sociales”, explica Acevedo.

Por otro lado, este año el agro cuenta con una tensión adicional generada por el denominado “movimiento del no pago”, que se ha trenzado en una disputa con las microfinancieras nacionales, por lo que consideran cobros injustos, mientras que las primeras sostienen que es un grupo que se ha negado a pagar, aún cuando tienen capacidad de pago.

Esta situación ha provocado que las microfinancieras en muchas zonas hayan decidido suspender el crédito, mientras los bancos se mantienen a la expectativa.

El economista Alejandro Aráuz considera que esta situación genera más tensiones en el sector, ya que la banca privada y las microfinancieras, por un lado, han visto reducida sus disponibilidad de recursos del exterior y, por otro, este movimiento podría generar una mayor restricción del crédito a todo el país.

El Gobierno, a través de su asesor económico Bayardo Arce, ofreció tomar acciones para frenar este movimiento. Hasta la fecha ha quedado en eso: ofrecimientos.

En las últimas semanas las microfinancieras han denunciado agresiones a sus oficiales de crédito en departamentos del norte del país.

Esto se suma a la reducción del crédito para el sector, según lo destaca el economista Adolfo Acevedo.

“El crédito destinado al sector agropecuario pasó de representar el 46 por ciento del crédito total destinado al sector productivo en 1995, al 13.4 por ciento del mismo en 2007. El crédito agrícola pasó de representar el 28.2 por ciento del crédito orientado al sector productivo en 1995, al 8.5 por ciento en 2007”, explica.

Pero en esto también hay fuertes disparidades: “El 45.9 por ciento del crédito agrícola total se destinó al maní y el 27.9 por ciento al café, para totalizar ambos un 73.8 por ciento del crédito agrícola total”, señala.

Por otro lado la producción agrícola de granos básicos, maíz, frijol, soya, está concentrada en pequeños productores con poca capacidad productiva.

En este sentido, Adolfo Acevedo agrega que, a pesar del aumento verificado en el área cultivada y la producción de alimentos, “el índice de la producción de alimentos per cápita en Nicaragua apenas en años recientes ha recuperado sus niveles de 1961”.

Esto principalmente basados en una agricultura extensiva que crece a costas de romper el equilibrio ambiental.

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