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La Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) advirtió ayer de que las inspecciones a radios y canales de televisión de Venezuela parecen impulsadas por el presidente Hugo Chávez, para crear un clima propicio que permita justificar el cierre de medios de comunicación independientes.
El presidente de la SIP, Enrique Santos Calderón, del diario colombiano El Tiempo, dijo: “Nos preocupa profundamente que la autorización a inspeccionar a los medios sea la justificación legal que el presidente Hugo Chávez busca para mostrar que siempre está en lo correcto cuando decide cerrar un canal informativo”.
La Comisión Nacional de Telecomunicaciones (Conatel), de Venezuela, publicó el martes su resolución de iniciar las inspecciones en La Gaceta Oficial, dos días después de que Chávez “fustigara al canal privado Globovisión” y advirtiera que puede sacarlo del aire por el delito de “conspirar” contra su gobierno, indicó la SIP en un comunicado.
En esa misma alocución, Chávez exhortó a los organismos del Estado a actuar con firmeza contra quienes incumplan las normas de la Ley de Responsabilidad Social en Radio y Televisión, agregó la organización con sede en Miami (EE.UU.).
Globovisión ya enfrenta tres procedimientos administrativos abiertos por Conatel y puede ser sancionado con el cierre temporal de sus operaciones, según la SIP.
Santos Calderón recordó que el mismo proceso de “crítica y ataque legal administrativo” siguió Chávez a partir de diciembre de 2006 contra Radio Caracas Televisión (RCTV), a la “que cerró” y confiscó sus equipos en mayo de 2007.
El gobierno venezolano informó entonces de que RCTV salió del aire al no ser renovada la licencia que le permitía transmitir por una frecuencia del Estado.
“No nos cabe duda de que estamos ante una estrategia similar, en la que está tratando de juntar adeptos y simpatizantes a su causa”, agregó Santos Calderón.
Robert Rivard, presidente de la Comisión de Libertad de Prensa e Información de la SIP, en referencia directa a Globovisión, expresó que “es sumamente importante la existencia de éste y otros medios independientes en el país, los que por tener posiciones críticas y autónomas son malamente tildados de opositores y enemigos del Estado”.