- Jornada histórica
Ayer, por primera vez en la historia, un Papa ofició una misa al aire libre en Jerusalén, en un día en el que Benedicto XVI oró ante el Muro de las Lamentaciones, donde reafirmó el irrevocable compromiso de reconciliación con los judíos; visitó la Explanada de las Mezquitas y reiteró el apoyo a los cristianos. En una jornada que tuvo tres momentos significativos, casi históricos, Benedicto XVI visitó tres lugares santos y venerados por los musulmanes, judíos y cristianos: la mezquita del Domo de la Roca, el Muro de las Lamentaciones y el Cenáculo, donde Jesús celebró la Última Cena. Además, celebró una misa en el valle de Josafat, en las faldas del Monte de los Olivos, otro lugar relacionado con la historia de la Salvación.