- Mandatario no baja retórica ni con la Celam en Managua
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El presidente Daniel Ortega se reunió anoche por unas dos horas con el cardenal Miguel Obando en la Universidad Católica, reunión que se da en momentos en que el presidente del Consejo Supremo Electoral (CSE) y protegido de Obando, Roberto Rivas, está siendo cuestionado fuertemente por haber aparentemente incumplido la Ley de Probidad al no presentar su declaración de bienes ante la Contraloría en el 2005, cuando asumió el cargo.
Como pocas veces ha acostumbrado durante su mandato, el Presidente permitió preguntas de los periodistas, aunque sólo dejó que le hicieran dos.
Al responder sobre el tema del documento divulgado a través del correo de la Presidencia y atribuido al asesor presidencial Orlando Núñez, el que ahora el Gobierno dice que fue enviado por un “hacker de lujo”, Ortega aseguró que las fricciones que pudo crear en las relaciones Iglesia-Gobierno “ya se superaron”.
“Esa nota se introdujo en el portal de la Presidencia, y les puedo decir más, se estaban introduciendo otras notas y logramos detectarlas a tiempo… Tenemos el nombre y apellido de las personas (responsables), pero como son vinculadas al medio periodístico, no queremos tomar ninguna acción”, dijo Ortega.
“No queremos que mañana se diga que estamos persiguiendo a los periodistas y la libertad de prensa”, enfatizó.
Pero el Presidente no está bien informado sobre el tema, ya que el documento divulgado hace unos días nunca estuvo publicado en el portal del Gobierno, sino que fue distribuido a los medios a través del correo electrónico del Consejo de Comunicación que preside la primera dama Rosario Murillo.
Según Ortega, los nuevos correos que los “hackers” pretendían colocar en el portal de la Presidencia se referían a “movilizaciones que supuestamente estaría preparando la Iglesia católica, algunas organizaciones que se presentan como sociedad civil y los obispos en contra del Gobierno”.
“NO NECESITAMOS A MATA”
Ortega quiso desmentir al Obispo de Estelí, monseñor Abelardo Mata, quien la semana pasada anunció que un enviado del Gobierno se le había acercado para concretar un encuentro entre los obispos de la Conferencia Episcopal de Nicaragua (CEN) y Ortega.
“Hay un contacto directo del Gobierno con el presidente de la CEN. La compañera Rosario se comunica directamente con monseñor Leopoldo Brenes, por lo tanto no necesitamos ir a buscar al Obispo de Estelí para tener un encuentro con la CEN”, dijo Ortega.
Añadió que entiende las buenas intenciones del Obispo de Estelí, que quiere la reunión, pero que es con Brenes con quien mantiene la comunicación directa, y que ya han hablado sobre establecer una fecha, que podría ser después de la reunión del Consejo Episcopal Latinoamericano (Celam), “que en estos momentos mantiene con mucho trabajo a los obispos”.
Además, aseguró que los problemas que enfrentan a la Iglesia con el Gobierno no tienen importancia, pues, dijo, “obedecen a intereses políticos”.
“Desgraciadamente siempre ha estado el interés político de querer aparecer al Gobierno confrontado con la Iglesia, cosa que desde ningún punto de vista es así. Mantenemos relaciones con la Iglesia en un plano de normalidad; la cooperación para las escuelas está claramente establecida y se está ejecutando, lo mismo que para mantenimiento de templos”, informó Ortega.
CEN HABLA DE LA SITUACIÓN DEL PAÍS CON REPRESENTANTE PAPAL
Los miembros de la Conferencia Episcopal de Nicaragua conversaron ayer al mediodía sobre el estado de las relaciones entre la Iglesia católica y el Gobierno con el cardenal Giovanni Bautista Re, Prefecto para la Congregación de los Obispos, durante un encuentro privado en las Isletas de Granada.
El cardenal Re representa al Papa Benedicto XVI en la trigésima segunda asamblea plenaria del Consejo Episcopal Latinoamericano (Celam), que esta semana se reúne por primera vez desde su fundación, en 1955, en Nicaragua. El objetivo de la reunión que se realiza cada dos años es valorar el estado de la misión pastoral permanente de la Iglesia en el continente. La reunión coincide con momentos en que la Iglesia de Nicaragua y otros países de la región atraviesa tensas relaciones con ciertos gobiernos.
El Prefecto dijo a LA PRENSA que en el encuentro hablaron sobre “la situación de la Iglesia católica en el mundo”, a nivel general y sin profundizar en los planteamientos. Pero Re y unos 60 obispos latinoamericanos estarán reunidos desde hoy hasta el viernes en Managua.
El Obispo de Chontales y secretario de la CEN, René Sándigo, agregó que “la crisis” que vive la Iglesia con ciertos gobiernos, incluido el de Nicaragua, no se podía obviar.
ENCUENTRO PRIVADO
Durante el encuentro privado en las Isletas de Granada, el cardenal Re y los nueve obispos de la Conferencia Episcopal de Nicaragua compartieron un almuerzo en el islote de la familia Pellas, adonde llegaron cerca de las once de la mañana y regresaron luego de las dos de la tarde, a bordo de un par de lanchas.
El cardenal Re comentó que ésta es la tercera vez que visita el país (la primera en 1965 y la segunda en 1996, durante la segunda visita del Papa Juan Pablo II a Nicaragua), y que la reunión con los obispos nicaragüenses en las isletas fue “un encuentro fraternal, era un ambiente muy lindo e interesante”.
Según Re, en el encuentro “reflexionó” con sus anfitriones “un poco sobre nuestras responsabilidades como sucesores de los Apóstoles y sobre la situación de la Iglesia en el mundo de hoy”, pero las temáticas fueron “más bien una impresión general” y concentrada en temas pastorales y no políticos.
El Arzobispo de Managua y presidente de la Conferencia Episcopal de Nicaragua, monseñor Leopoldo Brenes, también dijo que la conversación “fue más que todo religiosa”.
Sin embargo, aunque los temas políticos no fueron el plato fuerte del encuentro, los religiosos sí conversaron durante algunos minutos sobre la “crisis” o “tensiones” que vive la Iglesia en ciertos países de la región, que por el momento evitaron precisar, según comentaron Sándigo y el Obispo de la Diócesis de Granada, Bernardo Hombach.
RE, AL TANTO DEL ESTADO DE LA IGLESIA EN EL PAÍS
Sándigo aseguró que la CEN le hizo saber al cardenal Re que la Iglesia en Nicaragua está abierta a trabajar por aquello que se pueda junto con las autoridades nacionales, pero que “mantendrá su postura crítica” frente a lo que consideren “que no favorece a todo el pueblo y al bien común y que puede perjudicar la buena marcha de la sociedad”.
Según el secretario de la Conferencia Episcopal, para el Vaticano este tipo de roces entre la Iglesia y algunos gobiernos no son novedad, porque desde que la Iglesia existe nunca ha sido “fácil” entrar en las estructuras sociales para dar su aporte, porque algunas veces las propuestas de los gobiernos no coinciden con la del Evangelio, “que nos pide amor, justicia, paz fraternidad y convivencia”.
“Para la Iglesia este tipo de preocupación no es nueva y la solución tampoco será una novedad. Nuestra postura seguirá siendo llevar el mensaje de Jesucristo, con todo lo que eso significa. Si tenemos que pedir cuenta de las inquietudes del pueblo, como lo hicimos con las elecciones, lo seguiremos haciendo”, advirtió Sándigo, al recordar las críticas hechas por la CEN sobre los comicios fraudulentos de noviembre.
HOMBACH: “NO ESPERAMOS APLAUSOS”
Monseñor Hombach también comentó que “como Iglesia no tenemos que esperar que siempre nos aplaudan, que nos apoyen, que nos den privilegios, pero sí que nos dejen trabajar en la evangelización, que no entorpezcan la predicación, la evangelización”, y recordó que el mismo Jesús “chocó” (causó enojo) a algunos con su predicación.
El cardenal Re brevemente valoró que “Nicaragua tiene un episcopado que está trabajando con gran intensidad, con gran sentido pastoral, por eso la Iglesia en Nicaragua está muy empeñada, sobre todo en la misión continental”.
Aunque no se precisaron los países en los que la Iglesia vive crisis con los gobiernos, Sándigo mencionó de manera abstracta el caso de aquéllos que “en lugar de estar pendientes de toda la sociedad, lo hacen sólo con un sector”. “Eso es ser excluyente y cuando la autoridad excluye a un sector de la sociedad, cae en una inclinación que no debe, porque eso trae divisiones sociales y fallas, ya que por inclinarse a unos gana la apatía de otros y se crean conflictos entre los sectores”, dijo.
Sándigo y Hombach no descartaron que en el encuentro se haga diagnóstico sobre estas situaciones, aunque el objetivo de esta asamblea del Celam es la valoración de la misión pastoral y la elección del próximo secretario general, que sucederá a monseñor Víctor Sánchez, nombrado Arzobispo de Puebla, en México.