- Va 50 juegos fuera, tras dar positivo en prueba antidrogas
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Manny Ramírez, el espectacular jardinero de los Dodgers de Los Ángeles, se unió ayer al cada vez más amplio grupo de superestrellas del beisbol, que resultan reprobados tras ser sometidos a pruebas sobre uso de sustancias que ayudan a mejorar el rendimiento.
La sustancia a la que Ramírez dio positivo se conoce como Gonadotropina Coriónica Humana, y las Mayores notificaron una suspensión de 50 juegos para el patrullero dominicano, que desde su aterrizaje en Los Ángeles el año pasado, revitalizó a los Dodgers y los tiene en la cima.
Ramírez renunció a su derecho de apelar la suspensión y mediante un comunicado señaló que tras un problema de salud personal visitó a un médico quien le habría suministrado un medicamento que viola la política antidroga establecida por las Grandes Ligas.
Al momento de la suspensión, Ramírez bateaba para .348, con seis jonrones y 20 empujadas en 26 partidos con los Dodgers, el equipo sensación en la temporada al acumular balance de 21-8, y un perfecto 13-0 en casa.
“Estoy decepcionado con toda esta situación”, dijo Ramírez, quien tras pedir disculpas a los propietarios de los Dodgers, a su mánager y compañeros de equipo, agregó que “me han sometido y he aprobado unas 15 pruebas de drogas en las cinco últimas temporadas”.
Considerado un seguro integrante del Salón de la Fama, Ramírez ha jugado 17 temporadas en las Mayores, y acumula registros de .315, con 533 jonrones y 1,745 impulsadas, lo mismo que 12 Juegos de Estrellas.
No obstante, esta dificultad no sólo trastoca la imagen de ciudadano modelo que había cultivado en Los Ángeles desde que salió de Boston, sino que toda su carrera ha quedado bajo escrutinio y las conjeturas sobre este incidente van a multiplicarse.
Ramírez estará disponible para los Dodgers hasta el 3 de julio.