Los ocho mejores equipos que el beisbol nacional puede colocar en el terreno de juego someterán a prueba su nivel de atracción desde hoy, cuando se ponga en marcha la segunda etapa del Campeonato Nacional de Beisbol Superior.
Un Estelí revitalizado y sin huecos en su estructura, un San Fernando con dos brazos adicionales y un infielder sólido agregados a su plantel; un Rivas con un mejor balance en todas sus áreas, lo mismo que un club costeño con una ofensiva de primer orden, deben captar la atención de los fanáticos.
Y no olvidemos que ahí estarán los Tiburones, cuyo staff de pitcheo puede empujarlos largo en esta fase, lo mismo que los Leones y su mejorada ofensiva, lo que unido a su bravura habitual, los hace siempre rivales de gran peligrosidad, incluso ahora con el panorama equilibrado.
¿Y los Indios del Bóer? Aparentemente fueron el equipo que menos provecho sacó al momento de reforzarse. Eso indican las estadísticas. Sin embargo, ellos han confiado en sus reportes de scouteo y afirman que el tiempo les dará la razón. Ya lo veremos.
Berman Espinoza es un veloz tirador, recién dejado en libertad por los Filis, que acumuló 0-3 y 4.30 en 14.2 entradas con Matagalpa. El zurdo Carlos Teller, que fue separado de los Piratas, no tiene antecedentes a nivel superior aquí, y Norvin Laguna cerró con 1-9 y 3.99 lanzando con los Dantos.
Así que los técnicos del Bóer se la están jugando. O quedan como genios o quedan como necios. Si estos chavalos le zocan a la tribu, habrán demostrado que tienen capacidad de ver más allá que la mayoría y pudieron anticipar su éxito. Si pasó lo contrario, desperdiciaron el chance de hacerse mejores con refuerzos más calificados.
Pero la atracción estará garantizada. El talento se ha concentrado. Los mejores peloteros del país, colocados en ocho equipos, deben ofrecer tórridas batallas en busca del pase a las semifinales y luego a la disputa del campeonato.
Se acabaron los equipos de “refresco”. Ahora la lucha está pareja. Los mánagers tienen que dirigir y los peloteros esforzarse al máximo, mientras los aficionados disfrutan el show.