- Cartas al Director
Pasado
“Lo pasado ha de ser clave de lo presente”.
De vuelta a los ochenta
Después de conocer acerca del documento que de manera oficial hicieron circular autoridades del Gobierno sandinista y del partido FSLN en contra de la Iglesia católica, particularmente en contra de sus miembros más distinguidos como lo son los obispos de la Conferencia Episcopal nicaragüense, debemos reconocer que vamos por el mismo camino que nos tocó vivir en el pasado tenebroso de la década de los ochenta, cuando la Iglesia fue atacada desde sus cimientos y los obispos y sacerdotes amenazados de ser lanzados al vacío desde los helicópteros del Ejército Popular Sandinista.
No es de extrañarse que en la actualidad sigan siendo tan ciegos y vanidosos, que no se den cuenta de su transitoriedad y pretendan ignorar la eternidad de la Iglesia; ignorar que la Iglesia y Cristo no pasarán, ni serán escuchadas las difamaciones perversas de los enemigos del hombre. No olvidemos que las cosas pesan según de dónde vengan y que el mentiroso acaba creyendo sus propias mentiras. Basta recordar una pequeña estrofa de aquel poema de Rubén Darío para darnos cuenta de ello; “porque Cristo resurge, hace la luz del caos, y tiene la corona de la vida”.
Álvaro Quintanilla Martínez
Difamación
Considero que el escrito difamatorio
contra los obispos de Nicaragua, elaborado por el asesor presidencial, Orlando Núñez Soto, fue un ensayo para medir el grado de reacción popular en apoyo de las autoridades eclesiásticas, ya que pretenden darle beligerancia al grupito de sacerdotes que respaldan al cardenal Miguel Obando y Bravo, firme aliado de Daniel Ortega Saavedra.
Recordemos que el FSLN persiguió a los sacerdotes durante la primera dictadura, años 1979-1990, cuando quiso implantar en nuestro país los principios de la Iglesia católica metalógica, inspirada en las herejías de la Teología de la Liberación, contraponiéndola a la Iglesia católica ideológica, la que responde a las directrices del Sumo Pontífice y que los marxistas consideran el “opio del pueblo”. Ortega Saavedra, Rosario Murillo y cuadros de dirección del FSLN están recurriendo a un impasse, porque la próxima semana se reúne el Consejo Episcopal Latinoamericano (Celam) en Managua, donde saldrá un firme comunicado de apoyo a los obispos nicaragüenses.
Roberto Escobedo Caicedo
Irrespeto a la Iglesia
La excusa brindada por la Primera Dama y coordinadora del Consejo de Comunicación y Ciudadanía, Rosario Murillo, no me convence. Creo que no es más que una medida desesperada de tratar de ocultar la realidad. El documento de Orlando Núñez Soto, asesor de la presidencia en asuntos sociales, es contundente y no deja lugar a dudas de que el FSLN está promoviendo un nuevo enfrentamiento con la jerarquía de la Iglesia católica nicaragüense.
Las declaraciones de diputados sandinistas de que siempre han respetado a la Iglesia católica y otras confesiones religiosas son una burla. Ya no recuerdan las expulsiones de sacerdotes durante los años 1979-1990, la burda trampa sexual tendida a monseñor Bismarck Carballo, la acusación por falsas actividades contrarrevolucionarias contra monseñor Luis Amado Peña Rojas, el secuestro y expulsión del país de monseñor Pablo Antonio Vega, etc. Si esto es respetar a las autoridades de la Iglesia católica, ¿qué será perseguirlas y ofenderlas con falsas acusaciones?
Guillermo Pérez Salcedo
Disciplina y educación
¿Quién fue el de la brillante idea de poner manos arriba a los progenitores, con la elaboración de leyes que maltraten a los padres y perjudiquen a los hijos? ¿quién tiene la potestad de los hijos? Hay leyes que dan risa, cómo protegen a los mimados; porque desconocen a sus padres, a los que hoy son padres de sus propios padres, ironía de esa pésima ley que sirve para fabricar malcriados y altaneros que amenazan: si los tocan, los denunciarán con las autoridades competentes, para que vayan presos. ¡Qué cosa! Hoy las palomas les tiran a las escopetas.
Las organizaciones que existen para la niñez y la adolescencia deberían protegerlos de los aberrados sexuales y explotadores. También de los que castigan salvajemente, porque el castigo debe existir, pero de una manera humana, donde no haya señas visibles inhumanas. La única señal visible que debe existir es haber coronado una carrera gracias a la disciplina sometida por sus padres.
No pasemos por alto la buena enseñanza recibida por sus maestros. Por eso hay leyes que se hacen en cada una de las casas, que son dictadas por los padres de familia y deben ser respetadas por los niños, así como cada uno de nosotros los adultos respetamos las leyes que un gobierno dicta a su pueblo. También a los maestros los pusieron manos arriba. Si el esfuerzo de los educadores es formar futuros médicos, ingenieros, ministros, gobernantes… qué bueno puede hoy ser un bachiller que asiste a las universidades en busca de una carrera académica, pero con bajas calificaciones. Cuando les hacen el examen de admisión no aprueban por falta de interés, que no tuvieron a la hora de bachillerarse; sólo vemos el mínimo de aquellos que sí quisieron salir adelante.
Ahora que salió esta famosa ley de protección a la vagancia inmune de todo castigo, hay alumnos que no entran a recibir clases y son como turistas. Hay un ejemplo que acaba de suceder, el del niño que no llegó a clases porque se fue con otros compañeritos a darse un buen baño, encontrando la muerte. Mientras sus padres creían que estaba en su escuela.
¿Podemos demandar a esa ley que nos anula como progenitores de nuestros propios hijos, cuando somos responsables de ellos ante Dios y la justicia?
Eduardo José Espinoza Gutiérrez
Crimen organizado
Estoy de acuerdo con que la delincuencia internacional o crimen organizado es el flagelo de la justicia en los países iberoamericanos, pero es peor la existencia de un Poder Judicial corrupto, donde las sentencias se subastan para favorecer al mejor postor por un fallo en determinado sentido. Donde no existe efectiva separación de Poderes del Estado, la transparencia del Poder Judicial es una farsa, origen y fuente de todas las injusticias. Nada de esto expuso el doctor Manuel Martínez Sevilla, presidente de la Corte Suprema de Justicia, en la reunión donde asiste en Lisboa, Portugal. Ni que él declaró hace meses que, estando tan corruptas todas las estructuras judiciales y administrativas del Poder Judicial, Nicaragua pasaría mejor sin tribunales de ninguna índole.
Tampoco ha de haber informado que el dinero incautado a los narcotraficantes y que se guarda en la caja fuerte del Poder Judicial desaparece mediante trucos legales, sin que nadie sea procesado.
Heriberto Carrillo Santana
Henry Kissinger
Es importante lo que la historia ilustra acerca de uno de los más connotados ideólogos y políticos que ha tenido el imperio norteamericano en política exterior, Henry Kissinger, quien participó en muchas acciones ante el mundo a favor de EE.UU. Kissinger efectuó labores al lado de Rockefeller, con el Pentágono; con John F. Kennedy, contratado por la Agencia para Desarme y Control de Armas; con Richard Nixon fue asistente especial para asuntos exteriores y secretario de Estado; recibió el Premio Nobel de la Paz junto con el norvietnamita Le Duc Tho por haber logrado acuerdos de paz en le guerra de Vietnam. Le Duc Tho, empero, renunció al Nobel, dado que la guerra prosiguió. Kissinger prefirió conservarlo.
Asimismo, Kissinger participó en la organización del golpe de Estado contra Salvador Allende, em Chile, así como en el de Uruguay. Organizó la Operación Cóndor, que consistía en eliminar a opositores de izquierda en Latinoamérica. Y se le conoce implicación directa en los bombardeos de Laos y Camboya, entre muchas acciones más que realizó en pro del imperio de EE.UU. Evidentemente, los planes de la política exterior dirigida por Kissinger fracasaron, porque los proyectos revolucionarios, progresistas, democráticos, de izquierda, latinoamericanos, continúan vigentes, y van avanzando hacia el futuro con pasos sólidos como Cuba, Nicaragua, Venezuela, Bolivia, Chile, Brasil, Ecuador, Centroamérica, etcétera.
En época de Kissinger la secretaria Patricia Derain, de Derechos Humanos, de la Administración Carter, dijo: “Kissinger es la represión del ideal democrático”, y el escritor norteamericano Gore Vidal dijo: “Creo que Kissinger es el más grande criminal de guerra del planeta”. Y el magistral Fouché señala en su obra Retrato de un político, escrito por Stefan Zweig, así: “Nada en esta sombra recuerda ya al hombre temido y peligroso que perturbó al mundo y que obligó a doblegarse ante él a los hombres más poderosos de su época; sólo quiere paz y un buen morir”. (Pág. 250, Editora Continental, México).
Bayardo Quinto Núñez