Cartas al Director

Cambios “Los resultados de los cambios políticos rara vez son aquéllos que sus amigos esperan o que sus enemigos temen”. “Inconformes” Cuando los sandinistas se apoderaron del poder del Estado en julio de 1979 y la gente de las ciudades celebraba el triunfo del FSLN, muchos decían que lo hacían porque querían “cambios”. Vinieron luego […]

Cambios

“Los resultados de los cambios políticos rara vez son aquéllos que sus amigos esperan o que sus enemigos temen”.

“Inconformes”

Cuando los sandinistas se apoderaron del poder del Estado en julio de 1979 y la gente de las ciudades celebraba el triunfo del FSLN, muchos decían que lo hacían porque querían “cambios”. Vinieron luego los gobiernos neoliberales y las mismas personas seguían pidiendo más “cambios”. Llegaron las elecciones generales de noviembre del 2006 y ocurrió lo impredecible, el triunfo electoral de Daniel Ortega Saavedra.

Los mismos de siempre se alegraron y comentaron, ahora sí vienen los “cambios” de verdad. ¿Qué dicen ahora esas personas acerca de los cambios que esperaban? Están confundidos y arrepentidos, porque hasta ahora se dan cuenta que existen también los cambios negativos, los que generan pobreza, desempleo masivo, corrupción desenfrenada, inflación galopante, fraudes electorales, corrupción generalizada. Tarde llegaron a la conclusión que mediante esos “cambios” nunca tendrán casa propia, ni siquiera acceso al mercado laboral, si no son sandinistas de carné. Deben cambiar las mentes.

Apagones sin fin

No han transcurrido siquiera dos semanas después que el presidente ejecutivo de Enel, Ernesto Martínez Tiffer, declarara que los “apagones eran cosa del pasado y que nunca más ocurrirían en el país”, para que la realidad se imponga sobre la temeridad e irresponsabilidad de tan controvertido funcionario público. Es absurdo que no encuentren el origen de las fallas en líneas de transmisión propiedad de la Empresa Nacional de Transmisión Eléctrica (Enatrel), que han dejado sin energía a más de 12 mil clientes de la empresa Unión Fenosa en los municipios como Jalapa, Teotecacinte, Tauquil, San José de los Lirios, La Concepción, San Juan de Río Coco, El Jícaro, Murra, Quilalí, y sectores aledaños, ubicados en Las Segovias, cuando las alternativas son pocas y se identifican con mucha facilidad, si tienen personal capacitado y competente a cargo de las subestaciones eléctricas y mantenimiento de las redes de transmisión de la energía eléctrica.

Además de la frondosa burocracia que caracteriza las administraciones sandinistas, los CPC y pandilleros que figuran como auxiliares de la Policía, aparecen en las planillas de las empresas autónomas del Estado recargando innecesariamente sus costos de operación. Pero faltan los técnicos competentes y experimentados en subestaciones y redes de transmisión eléctrica.

Formas de pago

Felicito a los nicaragüenses que están dejando de usar las tarjetas de crédito, ya que son una “trampa financiera” que desgraciadamente casi todos tenemos que usar, porque nos toca “financiar” 15 días a los empleadores, incluyendo al “glorioso gobierno revolucionario”.

Ninguna sociedad se puede desarrollar manteniendo salarios bajos y con pagos mensuales o quincenales. La historia ha enseñado que las sociedades que se han desarrollado son las que han evolucionado a la liquidación de pago semanal a los trabajadores.

Despilfarros

Es una vergüenza nacional que en un país pobre como Nicaragua, el mandatario Daniel Ortega Saavedra presuntamente esté despilfarrando dinero del Estado en asuntos superfluos, como los mencionados viajes que hace en helicópteros para asuntos de Estado a nivel nacional. Si el pago de ese helicóptero Ortega lo está efectuando de su patrimonio, no hay problema, pero si es del patrimonio del Estado, que su dueño es el pueblo, hace mal en abusar, en el caso que sea verdad que vuela en helicóptero.

Es una soberana locura e irresponsabilidad que ante la crisis económica que sufre Nicaragua se tenga un mandatario que a nivel nacional se movilice en helicóptero, derrochando plata que no es de su peculio. Reitero, pero si es de su patrimonio esa plata mal gastada, siga haciéndolo, de lo contrario el pueblo no le aceptará nunca ese gasto injusto.

Ortega, como jefe de Estado, debería ponerle atención al asunto y/o declaraciones del magistrado del Consejo Supremo Electoral (CSE), José Marenco, por el presunto fraude electoral que denunció en los medios de comunicación, que empaña su mandato presidencial y es el detonante para muchas cosas que puedan surgir.

Sería mejor heredar al futuro del país algo más provechoso y no un sin fin de problemas que a diario nos enteramos los nicaragüenses que se cometen dentro del Estado que administra, también sería excelente que aclare sobre la adquisición del Laboratorio Ramos, por qué no quiere un diálogo nacional incluyente, acerca del fraude electoral, que supuestamente orquestaron el FSLN y el PLC, el negocio con Seminole, entre otros casos, que se dice. Si Ortega aclara todos estos puntos y muchos más al pueblo, al inversionista nacional y extranjero, y a la comunidad cooperante… éstos quedarían satisfechos.

Cartas al Director

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