- En la mejor salida del nica, Texas se quedó sin pólvora
[/doap_box]
De cualquier manera, las victorias se las arreglan para no dejarse atrapar por el nicaragüense Vicente Padilla.
Ni siquiera la mejor presentación del nica este año resultó suficiente para imponerse ayer a los Atléticos, quienes por el contrario, lo vencieron 4-2.
Padilla (1-2) no tuvo la aceleración habitual en sus envíos, sólo uno de los cuales llegó a 91 millas, pero se dedicó a mezclar y mantuvo a Texas en la pelea.
El problema es que los Rangers fueron sujetados por el pitcheo de los Atléticos y pese a jonrones solitarios de Hank Blalock y Andrew Jones, fueron vencidos.
Vicente lanzó seis entradas, en las que admitió ocho hits, tres carreras limpias, con dos bases y cuatro ponches, en una apertura de calidad, pero sin victoria.
Luego de colgar cinco ceros, trenzado en un duelo con Dallas Braden, Padilla permitió doble a Kurt Suzuki y elevado de London Powell, que puso a los Atléticos arriba 1-0 en el sexto.
Y después, en el séptimo, Padilla no sacó out, dejando bases llenas a Eddie Guardado, quien con boleto adelantó a Oakland 2-0, antes de ser retirado por los Rangers y expulsado por el juez.
Frente a Jason Jennnings los Atléticos dieron forma a su victoria con jonrón de Matt Holliday, lo que volvió inútiles los tablazos de Blalock y Jones en el octavo y noveno, respectivamente.
SUAVE, PERO DOMINANTE
De acuerdo con reportes del juego, Padilla recurrió sobre todo a su habilidad para mover la bola en envíos de rompimiento y se las arregló para dominar sin poder.
Y aun cuando en el primer inning llenó las bases con un hit, golpe y base, el nica salió ileso y se mostró con dominio durante las siguientes cuatro entradas.
Mientras eso sucedía, Texas despilfarró su gran oportunidad del juego en el quinto, cuando sencillo de Ian Kinsler fue seguido por doble de Marlon Byrd.
Braden dominó a Michael Young, pero con base intencional a Jones llenaron las bases. La mesa pareció servida para una ofensiva voraz como la de Texas.
Pero en lugar de tronar, Blalock elevó a primera y Nelson Cruz se ponchó. Ése era el momento para darle giro al partido.
Oakland, por su lado, no desaprovechó su chance en el inicio del sexto. Doble de Suzuki y elevado de Powell rompieron el hielo y los Atléticos comenzaron a controlar el partido.
LA ATRAPADA DE SWEENEY
Pero la anemia ofensiva no fue el único obstáculo que impidió la victoria a Padilla ayer. La defensa de Oakland también resultó determinante al final.
Además de la gran posibilidad del quinto, los Rangers colocaron dos en base en el octavo con dos outs. Y bateando Kinsler, Ryan Sweeney hizo una atrapada de leyenda.
Sweeney sacó la bola del otro lado en el jardín central, y lo que debió ser un jonrón que volteaba el score, significó el tercer out y Texas quedó contra la pared.
Para remate, Young dispara doble en el noveno y es fulminado en tercera en un intento de hacerlo triple. De modo que cuando Jones dispara su jonrón, el daño ya fue menor.
De este modo se escribió la historia en la segunda derrota para Padilla, quien merecía mejor suerte en esta salida con los Rangers ante Oakland.