NUEVA YORK/ AP
Un Boeing 747 empleado por el presidente Barack Obama fue escoltado ayer a baja altura sobre el sur de Manhattan por un caza de la Fuerza Aérea durante una misión fotográfica y de entrenamiento, provocando pánico en el área de los ataques terroristas del 11 de septiembre del 2001.
El personal de varios edificios de oficinas se lanzó a las calles antes de darse cuenta de que los vuelos eran inofensivos.
John Leitner, un corredor de la Bolsa de Valores de Nueva York, dijo que unas 1,000 personas “entraron en pánico total” y salieron a la carrera del edificio, aproximadamente a las 10 de la mañana, después de percatarse de que los aviones pasaban por el lugar, cercano al sitio donde estuvieron las Torres Gemelas del Centro Mundial de Comercio.
“Al parecer, a nadie se le informó que esto iba a suceder”, señaló. “Cundió el pánico, como podrán entender con toda certeza”. Relató que los empleados se congregaron junto al río Hudson hasta que un guardia de seguridad les anunció por un altavoz que se trataba de un ejercicio programado.
“La Agencia Federal de Aviación y el grupo aéreo presidencial realizaban una misión de fotografía aérea” y de entrenamiento de los tripulantes del vuelo presidencial, señaló la vocera de la Fuerza Aérea, la capitán Angela Webb. No dio más detalles.