La ONU subrayó la importancia de preservar la unidad de la provincia iraquí de Kirkuk, rica en petróleo y cuyo control se disputan árabes, kurdos y turcomanos, en un informe presentado ayer, que contiene propuestas para evitar un agravamiento de la situación.
“La Misión de Asistencia de las Naciones Unidas para Irak (UNAMI) analizó cuatro opciones para la gobernanza de Kirkuk (…). Estas cuatro opciones consideran a Kirkuk como una sola entidad y ninguna propone una división de los distritos actuales”, afirmó la ONU en un comunicado publicado el miércoles.
La provincia de Kirkuk acoge a varias comunidades que se pelean por el poder: los kurdos, que quieren su integración en el Kurdistán iraquí; los turcomanos, que se consideran los habitantes históricos de la región; los caldeos asirios (cristianos) y los árabes, que llegaron durante la política de arabización forzada de Saddam Hussein.
Las cuatro propuestas, cuyos detalles no fueron comunicados, “toman como punto de partida la Constitución iraquí, y (estiman necesario) un acuerdo político entre las partes y una forma de referendo de confirmación”, añadió la ONU.
El artículo 140 de la Constitución iraquí prevé un referendo en Kirkuk, una provincia donde viven unas 900,000 personas, que posee la segunda mayor reserva de petróleo del país.
“El representante especial del secretario general de la ONU en Irak, Stafan de Mistura, presentó ayer miércoles al primer ministro, a los miembros del Consejo Presidencial iraquí, y al presidente del gobierno regional del Kurdistán, los informes sobre los territorios disputados en el norte del país”, explica el comunicado.