[/doap_box]
LUCKNOW/AFP
Unos 200 millones de indios votarán este jueves en la segunda fase de las elecciones legislativas escalonadas hasta mediados de mayo en la que el hijo de Sonia Gandhi debería de ser reelegido y en medio de temores a actos de violencia maoísta.
Los colegios electorales abrirán a partir de las 07H00 (noche del miércoles en Nicaragua) en una parte del estado de Maharashtra (oeste), del que Bombay es capital, en el estado septentrional de Uttar Pradesh, el más poblado de India, con 182 millones de habitantes, y en Bihar, un estado empobrecido del noreste.
En total, unos 714 millones de indios designarán hasta el 13 de mayo, durante el “mayor ejercicio democrático del mundo” que empezó el 16 de abril, a 543 diputados de la Asamblea del Pueblo, que representan a 35 estados y territorios de la Unión india.
En este mastodonte de 1,170 millones de habitantes, mezcla de etnias, culturas y castas con 18 lenguas oficiales, todos los analistas políticos prevén que surja un gobierno de coalición frágil.
En efecto, ni el Partido del Congreso del primer ministro Manmohan Singh, de 76 años, ni la oposición de la derecha nacionalista hindú del Partido del Pueblo Indio (BJP), de Lal Krishna Advani, de 81 años, tendrán escaños suficientes para gobernar solos.
Después de la publicación de los resultados, el 16 de mayo, deberán aliarse a potentes partidos regionales, como el de la jefa del Gobierno de Uttar Pradesh, Mayawati Kumari.
Es en ese estado donde Rahul Gandhi, hijo de la influyente Sonia Gandhi, vuelve a presentarse por la circunscripción de Amethi.