La jornada electoral finalizó ayer en Sudáfrica tras los cuartos comicios en democracia del país, pero las votaciones seguían anoche en los colegios donde había colas o faltaban papeletas, urnas u otros materiales, informó la Comisión Electoral Independiente (CEI).
El gubernamental Congreso Nacional Africano (CNA) tiene prácticamente asegurada la mayoría absoluta en estos comicios y su líder, Jacob Zuma, será sin duda el próximo presidente de Sudáfrica, pero el resto de partidos ha desarrollado una agresiva campaña para impedir que revalide los más de dos tercios del legislativo que tiene ahora.
La CEI anunció, minutos antes de las 21.00, hora local (13.00 en Nicaragua), que pese al cierre oficial de los colegios a esa hora, las urnas seguían abiertas tras recibir protestas de todos los partidos.
Las formaciones políticas se quejaron de la falta de urnas y papeletas y otros materiales en muchos centros electorales de al menos tres provincias —Gauteng, Cabo Occidental y el Estado Libre— y señaló que los materiales necesarios se llevarían.
“Todos los centros electorales se cerrarían a las nueve de la noche (13.00 en Nicaragua), sin embargo, todos los votantes que estén en la cola en ese momentos podrán votar”, dijo en Pretoria el comisario electoral Terry Tselane.
Tselane recalcó que, con la ayuda de los partidos políticos, el problema se solucionaría con la redistribución del material electoral en las áreas donde ha surgido el conflicto.
El responsable electoral responsabilizó del problema a la norma que permite a determinados votantes depositar su sufragio en un colegio distinto al que están registrados, lo que también, según dijo, ocasionó largas colas en algunos lugares mientras en otros hubo escasa asistencia.
AMAGO DE DENUNCIA
La líder del principal partido de la oposición, la Alianza Democrática (DA), Helen Zille, amenazó con denunciar a los Tribunales a la CEI por “incompetencia para organizar unas elecciones libres y limpias” por la falta de material, que considera puede perjudicar a su grupo.
El Congreso Nacional Africano (CNA) pidió a la CEI que ampliase la jornada “para que todos los sudafricanos puedan ejercer su derecho democrático a votar”, según dijo la portavoz del partido, Jessie Duarte, quien aseguró que faltaba material electoral sobre todo en colegios de barriadas pobres de varias provincias.
El problema se agravó en las últimas horas de una jornada que discurrió con normalidad y, según dijo la presidenta de la CEI, Brigalia Bam, se desarrolló “en paz, tranquilidad y armonía”, sin que se informara de violencia, amenazas o intimidaciones en ninguno de los 19.726 centros de votación del país.
Tras votar al mediodía, Zuma hizo una declaración en la que se mostró confiado en la victoria del CNA tras una “buena campaña” y aseguró que, desde joven, “sabía que este día llegaría”, mientras era vitoreado, entre cantos y danzas, por un grupo de seguidores.
Antes que él, habían votado Nelson Mandela, Premio Nobel de la Paz y el primer presidente negro que tuvo Sudáfrica en 1994, el anterior presidente, Thabo Mbeki, destituido por su propio partido, el CNA, en septiembre pasado, y el actual presidente del país y vicepresidente de grupo gobernante, Kgalema Motlanthe.
Hellen Zille votó en Ciudad del Cabo, de donde es alcaldesa, y afirmó que su partido “confía en ser la primera fuerza de la provincia” de El Cabo Occidental, que ella aspira a gobernar.
Mvume Dandala, candidato a la Presidencia por el Congreso del Pueblo (COPE), escisión del CNA, tras votar en Johannesburgo pidió “votar por la esperanza” que, a su juicio, representa su grupo.