- El fondo de compensación propuesto por Nicaragua no es el único escollo que enfrentan las negociaciones con la Unión Europea
Bruselas/EFE
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Ver Infografia > El lunes 30 de marzo, a altas horas de la noche, intempestivamente Nicaragua abandonó las negociaciones con la Unión Europea (UE) que negocia con Centroamérica un Acuerdo de Asociación, por considerar que la posición europea era inflexible. Los otros países lograron convencer a la delegación nicaragüense para regresar y las mismas continuaron al día siguiente. Sin embargo el miércoles por la noche, Nicaragua nuevamente se retiró para no regresar más a esa ronda.
Es hasta esta semana que el Gobierno nicaragüense anunció su reintegro a las negociaciones con la UE, en el reinicio de las negociaciones en Bruselas.
El motivo: los países no se pusieron de acuerdo para presentar una propuesta de fondo de apoyo a la región por un monto de 60 mil millones de euros. La UE la rechazó de entrada afirmando que no tenía suficiente soporte técnico. Dos rondas antes había expresado su posición de discutir una propuesta en ese sentido, demandando de la región la debida argumentación técnica.
Desde el lanzamiento de las negociaciones en el 2007, los presidentes centroamericanos acordaron la creación de un fondo para impulsar la integración regional. Esto quedó consignado en el Convenio Marco para la Unión Aduanera de Centroamérica, firmado por los ministros de Economía y los presidentes centroamericanos. El artículo 24 del convenio dice que “los estados parte establecerán un Fondo Internacional Estructural y de Inversiones con el propósito de contribuir al desarrollo sostenible de los países centroamericanos”. El Convenio se firmó en Guatemala el 12 de diciembre del 2007.
Posteriormente el presidente Daniel Ortega Saavedra dijo que el monto de este fondo podría ser de 20 mil millones de dólares, cifra que en su momento fue rechazada por Costa Rica por considerar que este tipo de fondos sería oneroso para la región.
“Estamos listos/as y dispuestos/as a escuchar atentamente las peticiones de Nicaragua y no escatimaremos esfuerzos para encontrar soluciones mutuamente aceptables. Estamos igualmente convencidos de que no podemos perder el impulso que hemos ganado en las negociaciones: estamos muy cerca de un acuerdo y hay una oportunidad real de concluirlo en los próximos meses”, declararon las Comisarias de Relaciones Exteriores y Comercio Exterior de la Unión Europea, en un escueto comunicado la semana pasada.
¿ELEFANTES BLANCOS?
Organizaciones de sociedad civil, miembros del Comité Consultivo del Sistema de Integración Centroamericana (CD-SICA), señalaron que la creación de este fondo debe hacerse sobre las bases de lograr eliminar las inequidades existentes en la región, afirmó Haydée Castillo, representante por Nicaragua ante el CC-SICA.
De esta forma piden que más que un fondo de inversión o de economía, se debe crear un fondo de cohesión social a nivel de la región centroamericana, la cual ha sido una de las regiones del mundo “más favorecidas por la cooperación internacional”, expresó en contraposición a las tradicionales solicitudes de ayuda.
“No queremos fondos para grandes elefantes blancos, grandes proyectos de infraestructura y que sigan quedando en manos de quienes han quedado históricamente”, añadió.
Calificó de justificada la solicitud de creación del fondo, pero el mismo, si se logra su creación, tiene que ser manejado transparentemente. “Tenemos que discutir la administración transparente de estos recursos, porque pasan a ser parte de la cosa pública; tiene que haber una auditoría social”, dijo.
El ministro de Fomento, Industria y Comercio (Mific), Orlando Solórzano, aseguró que más que el monto de este fondo lo importante es poner la discusión en la mesa de negociaciones, algo de lo que se quejó Nicaragua desde el principio cuando justificó el motivo de su retiro señalando que no se le dio oportunidad para exponerlo, según el viceministro de Relaciones Exteriores, Manuel Coronel Kautz.
Sin embargo, los negociadores y el sector privado reconocen que la Unión Europea endureció su posición en temas sensibles para la región, lo cual también pudo motivar una suspensión de las negociaciones para lograr detener las mismas, a fin de revisar las estrategias de negociación a partir de la justificación del rechazo del fondo propuesto por Nicaragua.
NEGOCIADORES “DUROS”
Fuentes del sector privado que no quisieron identificarse señalaron lo que se dijo desde antes de iniciar las negociaciones entre Centroamérica y la Unión Europea: “Son negociadores duros, más todavía que Estados Unidos”.
El ministro Solórzano reconoció que efectivamente hay una posición dura de los europeos en las negociaciones comerciales, de servicios y acceso a mercado. “Lo que pasa es que la actitud de los negociadores europeos es bastante técnica, en la parte comercial. Esto tiene que ver con la parte de bienes y servicios, normas de calidad, medidas sanitarias y fitosanitarias. Entonces, ¿qué pasa? Ellos, los negociadores, se han mostrado bastante rígidos y establecen posiciones de “nosotros esto es lo que queremos y punto”.
Para algunos, en esta última ronda de negociaciones la UE se presentó con una posición más fuerte en torno a los temas más delicados, aunque según Joe Henry Thompson, delegado del sector privado en estas negociaciones, al principio de las negociaciones se presentan posiciones fuertes, las que van suavizándose a lo largo de las negociaciones.
En la séptima ronda, afirma, se presentaron paquetes en el rubro de hortalizas y aceites, ante lo cual no hubo reacción de los europeos por la suspensión de las negociaciones. En la parte de servicios, también hubo una posición firme por parte de Centroamérica, la cual no tuvo reacción por la contraparte europea por la misma razón y se podría destrabar cuando se reinicien las negociaciones esta semana en Bruselas.
“No estamos en el punto de cierre, pero nos estamos acercando a algunos puntos de cierre y tiene cierta lógica. Si en la próxima ronda no nos acercamos a estos cierres, no veo que haya cierre este año”, indicó.
El Consejo Superior de la Empresa Privada (Cosep) rechazó posponer todavía más las negociaciones e instó al gobierno a adoptar una posición más flexible en ese sentido. “No debe haber ningún proceso de moratoria, el proceso debe continuar sin pausas pero sin prisas. Hay que entender que ésa es una propuesta que hizo un país, ésta es una negociación de región a región y al final debe prevalecer la posición de los países y no de un país”, expuso el Cosep.
La delegada del CC-SICA hizo un llamado a la UE a flexibilizar su posición en las negociaciones. “En el tono de las negociaciones hay demasiados énfasis en la parte comercial y lógicamente con muchos beneficios hacia la UE. Esto se ve claramente en las barreras al comercio, en las medidas sanitarias y fitosanitarias, y en el hecho que la UE hasta en las últimas negociaciones ha querido hablar de la oferta exportable de Centroamérica”.