El presidente de EE.UU., Barack Obama (izq.) conversa con su homólogo tico, Oscar Arias, en la V Cumbre de las Américas. Ortega se encamina a su sitio tras un largo y confrontativo discurso. ( LA PRENSA/ ARCHIVO/ AFP/ T. COEX)

Ortega no representó a Centroamérica

Presidente Arias lo critica por romper protocolo y hablar por el Alba El presidente de Costa Rica Oscar Arias y analistas políticos locales consideraron ayer que, durante el discurso ofrecido en la sesión inaugural de la recién concluida Cumbre de las Américas, el presidente Daniel Ortega “olvidó” que debía emplear los 10 minutos que le […]

  • Presidente Arias lo critica por romper protocolo y hablar por el Alba

El presidente de Costa Rica Oscar Arias y analistas políticos locales consideraron ayer que, durante el discurso ofrecido en la sesión inaugural de la recién concluida Cumbre de las Américas, el presidente Daniel Ortega “olvidó” que debía emplear los 10 minutos que le asignaron para hablar en nombre de los países miembros del Sistema de Integración Centroamericano (SICA); y en lugar de cumplir su misión, se extendió por casi una hora para “criticar y recriminar” asuntos del pasado a Estados Unidos.

Según reportes de agencias de prensa, en declaraciones a un programa de radio de su país, el presidente Arias criticó que el presidente Ortega haya irrespetado el protocolo al extenderse por casi una hora para “hacer una recriminación sobre lo que Estados Unidos le hizo a Nicaragua en los años ochenta”.

Arias recordó que mientras Ortega hablaba, como estaba sentado junto a Obama, le dijo: “Pues va a tener que acostumbrarse usted a ese tipo de cosas porque van a venir recriminaciones muy fuertes”.

Además, criticó las quejas de Ortega al asegurar que “los latinoamericanos ven al hermano rico o al primo rico del continente o con envidia, o con la obligación de ser mucho más generoso” y aplaudió la falta de interés de Obama de “entrar en discusiones ideológicas o filosóficas con algunos latinoamericanos”.

El mandatario reconoció que algunos países tienen argumentos válidos para presentar sus reclamos a Estados Unidos, pero aclaró que no se puede culpar a ese país de todos los males de la región, ya que cada país debe asumir sus responsabilidades. “No hemos avanzado como debíamos y me da coraje cuando estamos buscando chivos expiatorios para nuestros males, porque no es así”.

El ganador del Premio Nobel de la Paz en 1987 aprovechó para patentizar su “admiración” por el presidente Obama, a quien calificó como una persona “sumamente inteligente”.

OPORTUNIDAD PERDIDA

“América Latina puede esperar mucho de una nueva administración en Washington, donde hay un deseo de escuchar, de tratarnos a nosotros como iguales. No hay ningún deseo de imponer absolutamente nada, sino de admitir que somos muy distintos, un continente americano diverso”, manifestó Arias.

Por su parte, el analista Carlos Tünnermann lamentó que Ortega por su afán de hacerse ver como un líder continental haya dejado pasar la oportunidad de crear una buena imagen ante Obama, que pudo servir más adelante para destrabar los recursos congelados de la Cuenta Reto del Milenio y otros aspectos en la relación entre ambos países. “Una vez más sacrificó la posibilidad de obtener cosas concretas para Nicaragua”, dice Tünnermann.

Añade que se podían expresar las críticas sin buscar confrontación. Y coincide con el presidente Arias en que Ortega debió sujetarse al protocolo y no olvidar que le dieron la oportunidad de hablar en la sesión inaugural, en calidad de presidente pro Tempore del SICA. Teme que ante el discurso el resto de presidentes de los países que conforman el SICA no se hayan sentido representados, ya que en lugar de hablar en nombre del área centroamericana lo hizo en nombre de los que conforman la Alternativa Bolivariana para las Américas (Alba). Las críticas vertidas por Arias confirman esta opinión.

Tünnermann calificó el discurso de Ortega como un “memorial de agravios” confrontativo y muy recurrente, de línea dura y fuera de lugar, que demuestra que continúa atrapado en el pasado, mientras el resto de líderes del continente tienen la mirada puesta en el futuro. “Obama se presentó como un estadista del siglo XXI que aprende de la historia, pero mira hacia el futuro. En cambio Ortega no puede superar el pasado”, explica Tünnermann.

Añadió que fue absurdo insistir en el discurso anunciado por los países del Alba cuando la artillería que llevaban quedó “desarmada” ante el discurso conciliador de Obama.

PUDO SER MÁS CONSTRUCTIVO

El especialista en Relaciones Internacionales Álvaro Taboada aseguró que el presidente Ortega pudo aprovechar los 10 minutos que le otorgaron y los casi 50 que él tomó para “establecer un nuevo tipo de relaciones con EE.UU.” en lugar de insistir con el discurso confrontativo con el que pretendía “aislarlo” y estima que el presidente Obama se robó el show y que, a pesar de las asperezas, quedó la esperanza de que en el futuro se puedan entablar conversaciones más productivas.

Aunque el tema de Cuba se coló en la Cumbre, Taboada opina que el Alba sólo obtuvo un triunfo a medias al lograr que la resolución de la Cumbre no fuera firmada por los 34 dignatarios presentes en el evento y que se designara al anfitrión para hacerlo. Y señala como un fracaso que no hayan logrado hacer prevalecer el espíritu antinorteamericano y de mayor confrontación que habían anunciado.

A RENDIR CUENTAS

Ortega antes de asistir a la Cumbre de las Américas visitó Cuba para preparar la agenda que llevaría y al concluir la reunión, en lugar de regresar a Nicaragua, viajó nuevamente a Cuba. “Está llegando este lunes a la hermana República de Cuba. Durante la visita sostendrá diferentes reuniones y encuentros”, informó anoche el portal El Pueblo Presidente.

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