- La banda chilena kudai se ha convertido en la voz que grita los problemas de la adolescencia. En entrevista con LA PRENSA aceptaron que han sido criticados por su apariencia y los temas que abordan, y compartieron un poco de la campaña contra la violencia que impulsan en México
El alcoholismo, la drogadicción, la anorexia o la violencia doméstica. Kudai no conoce tabúes para hablar de los temas que aquejan a la juventud actual, porque ese fue el objetivo que los llevó a unirse hace diez años.
“Siempre quisimos hablar de las temáticas juveniles, con el tiempo fuimos revolucionando muchas cosas, hablando de otros temas un poco más fuertes, pero la idea siempre fue ir hablando de cosas hacia los jóvenes”, aseguró Pablo Holman, uno de sus integrantes, quien aduce que sus canciones pueden crear oportunidades para que los padres conversen con los hijos de sus problemas.
La banda chilena se encuentra en Nicaragua para compartir escenario con la española Amaia Montero, ex integrante de La Oreja de Van Gogh, quienes ofrecerán un concierto esta noche en Mundo-E a beneficio de la Fundación Pro Niño de Telefónica.
En entrevista con LA PRENSA los intérpretes de Sin Despertar expresaron que mucho se les tacha de emos —tribu urbana en la que la persona tiende a ser triste, con deseos a pasar inadvertido y no tener contacto con el mundo externo. Muchos aseguran que tienen tendencia suicida— y que al principio les molestaba mucho. Para ellos estas diferencias generan violencia.
“Hay muchos casos en que góticos se han enfrentado contra los emos. Estuvieron a punto de asesinar a un chico en México por el hecho de ser emo y es lamentable, porque nos damos cuenta que la sociedad no es de mente abierta como tendría que ser hoy en día”, explicó Bárbara, quien parece ser la más desinhibida de la banda.
INFLUENCIAN A OTROS JÓVENES
Como están conscientes que son jóvenes, que tienen la capacidad de influenciar a otros jóvenes, Kudai, en conjunto con Naciones Unidas, encabeza una campaña contra la violencia en el noviazgo. Lo hacen, porque creen que son temas —al igual que la intolerancia o la violencia— de los que vale la pena hablar; porque “para eso estamos, para contar realidades por medio de la música y mandar mensajes positivos”, añadió Bárbara.
La fama y el dinero aún no los sofoca, según ellos están en la música porque creen que de esa forma es más sencillo llegar a la multitud y que a través de sus canciones pueden tocar temas que no se hablan ni con la familia, ni con la pareja, ni con los amigos.
¿Han recibido críticas por la forma en la que abordan los temas en sus canciones?
Bárbara: Siempre nos preguntan si al tocar estos temas no nos da miedo perder fans. En algunos canales nos dicen que no pueden pasar nuestro vídeo, porque es muy agresivo; pero al final esa es la realidad y la realidad no es tan linda. De pronto la música tiene la forma de suavizar todos esos temas que la gente calla, porque quién va a decir que mi novio me pega o que después de comer me voy a vomitar.
Y ¿por qué deciden abordar este tipo de problemáticas?
Gabriela: Es gracioso que nos vean en algunos canales, pero luego te pasan un reality donde todos están contra todos, o pasan una película porno. Yo creo que la sociedad está así porque no hay comunicación, porque no se enfrentan a estas situaciones. Tocamos estas problemáticas para que los padres sepan en qué están sus hijos, qué están viendo, qué están haciendo y la música es un muy buen conductor.
Ahorita se unieron con Naciones Unidas en una campaña contra la violencia…
Tomás: Queremos crear en la familia el tema de conversación, para que sea algo que los padres puedan conversar abiertamente con los hijos. Algo con lo que se pueda llegar a una solución desde chico. En el vídeo de la canción Morir de Amor hablamos de la violencia entre parejas jóvenes y tratamos que sea el tema de conversación y que sea posible sacar el problema de raíz.
¿Violencia, a qué se refieren?, ¿han sufrido algún tipo de violencia?
Bárbara: Violencia no sólo significa que te van a agredir sexualmente y que te van a pegar. Hay un montón de otras cosas que sí hemos sufrido o hecho sufrir a otros: una palabra fea, un tonto, un estúpido, eso también es violencia.
¿No los han criticado también por cómo se visten?
Pablo: Eso se da en todos los grupos y estilos. Más que nada pensamos que la música que tocamos no tiene nada que ver con la ropa que vestimos, porque nos vestimos como nos sentimos cómodos; la música no tiene color específico.
Pero también los han tachado de emos
Gabriela: Muchas veces nos han dicho, pero no somos emos; no pertenecemos a ninguna tribu urbana, estamos a favor de la originalidad y que cada persona es única. Al principio nos molestaba que nos estereotipen y que se peleen por eso. Es importante que la juventud pelee por un gobierno, por una buena educación, no por cómo te peines, cómo te vistes o qué música escuches.
¿Creen que la carrera artística les ha hecho perder parte de su juventud?
Bárbara: La hemos vivido de forma diferente, pero tratamos de no alejarnos tanto de lo que somos. Somos jóvenes comunes y corrientes que después de bajarse del escenario van a fiesta con los amigos. Nos criamos con eso, con el hecho de no desperdiciar tu etapa, porque lamentablemente consume mucho el hecho de viajar y de separarnos de la familia.