- Sólo el primer ministro de Trinidad y Tobago, Patrick Manning, el anfitrión, firmóel documento
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Notas Relacionadas > La V Cumbre de las Américas culminó ayer domingo con una maltrecha declaración que, en un hecho sin precedentes, fue firmada sólo por uno de los asistentes, el primer ministro de Trinidad y Tobago, Patrick Manning, por encargo de los otros 33 asistentes.
Manning dijo que algunos presidentes “no ratificaron” la llamada Declaración de Compromisos, por lo que fue aprobada “sin unanimidad” en un retiro de los asistentes en la jornada final de la Cumbre de tres días.
Pero explicó que los presidentes aprobaron “por consenso” que él sea el único que la firme a nombre de todos sus otros colegas.
El secretario general de la OEA, José Miguel Insulza, dijo que el encargo a Manning no pudo haber sido “por unanimidad, porque unanimidad implica estar de acuerdo en todo”, y ése no fue el caso en Puerto España.
Los temas permanentes del debate de estas cumbres, como democracia, desarrollo y gobernabilidad, se vieron reforzados por otros de interés más reciente como energía sostenible. Pero esta edición careció de una discusión de la crisis económica y la situación de Cuba, que estuvieron coyunturalmente en el interés de la mayoría de participantes.
La declaración ha quedado “cerrada”, según Insulza. Pero, explicó que será “complementada” en el caso de la crisis económica con acuerdos de los ministros de finanzas que se reunirán en Santiago de Chile el 3 de julio.
OBAMA: HAY QUE LIBERARSE DE DEBATES IDEOLÓGICOS
El presidente estadounidense Barack Obama dijo que “no estoy de acuerdo con todo lo que los presidentes dijeron en esta Cumbre”. Y añadió: “Pero lo que mostramos aquí es que podemos hacer progresos cuando tenemos voluntad de liberarnos de algunos de los viejos debates e ideologías que han dominado y distorsionado el debate en este hemisferio por mucho tiempo”, dijo en una rueda de prensa.
El presidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva declaró que “mucha gente esperaba que esta reunión fuera a terminar en una batalla campal” por los casos de Cuba y la crisis económica.
Pero, hablando a reporteros hizo notar que más bien “asistimos a una reunión en la que posiblemente la América Latina y los Estados Unidos y entre nosotros los latinoamericanos y Caribe, creamos una nueva forma de mirarnos, de vencer nuestras diferencias y de debatirlas con mucha madurez”.
Manning firmó solitariamente la declaración en una sala del Centro Diplomático.
No se sabía de inmediato quienes “no la ratificaron”. Pero los gobernantes de Venezuela, Nicaragua, Bolivia, Honduras, Dominica, Ecuador y Paraguay habían adelantado al venir a la Cumbre que no lo harían.
El presidente hondureño Manuel Zelaya se abstuvo de decir explícitamente en su propia rueda de prensa si estaba de acuerdo o no con la declaración o si lo hubiera firmado o no.
El presidente mexicano Felipe Calderón dijo en la conferencia de prensa final sobre la Cumbre, en la que participaron también Manning, el presidente de Panamá Martín Torrijos y el primer ministro canadiense Stephen Harper, que “el éxito de la Cumbre… se definió por la ratificación de la importancia del diálogo a nivel de los jefes de estado del continente”.
Torrijos dijo que el hecho de que Manning “haya tenido el mandato de todos de firmar el documento, demuestra la voluntad de reconocer que a pesar de tener algunos puntos divergentes, el espíritu de esta Cumbre ha sido constructivo, de acercamiento, de respeto”.
La mayoría de los 34 presidentes no estuvo tampoco en la ceremonia de clausura, en la cual Manning admitió en un discurso sombrío que era difícil llegar a acuerdos entre toda esa cantidad de gobernantes.