- Cartas al Director
Cristianos
“¡La Iglesia de hoy no necesita ‘cristianos a tiempo parcial’, sino cristianos de una pieza!”
Semana Santa
Aunque actualmente el tiempo de Semana Santa se aprovecha para vacacionar y divertirse, los hechos que originaron esta festividad religiosa fueron en realidad de prueba y sacrificio. Jesús entró a Jerusalén sabiendo que sería apresado e inmolado. Lo advirtió a sus discípulos pero no lo entendieron hasta que ante sus ojos Jesús fue prendido, azotado y finalmente crucificado.
Entonces: ¿es lógico celebrar esta fecha o entristecerse en ella? Para responder es necesario recordar el final de la historia: Jesús no quedó colgado de la cruz ni encerrado en un sepulcro, sino que se levantó vencedor para estar a la derecha del Padre intercediendo por sus hijos. Considerando esto podemos afirmar con toda seguridad que el tiempo de Semana Santa es para celebrar y no para estar de luto, porque en realidad Jesús está vivo y no muerto, y que al morir y resucitar también dio vida a todos aquellos que creen en su nombre. ¿Quién puede hacer esto sino Dios? ¿Quién puede transformar un acto de sufrimiento en una celebración? ¿Quién puede dar vida por medio de la muerte?… Nadie, sólo Jesús. Por eso es importante nunca olvidarse de lo que Él hizo y sigue haciendo por nosotros.
Pero los humanos fácilmente olvidamos los favores de nuestro Dios, y aún en una fecha como ésta, con todo y las celebraciones religiosas, la programación televisiva especial, las comidas tradicionales, etc., hay más de alguno que en lo que menos pensará será en lo que Jesús hizo por él o ella ya hace unos dos mil años. Es precisamente por esta memoria corta de los hombres que Dios instituyó para el pueblo de Israel siete fiestas santas, descritas en el capítulo 23 del libro de Levítico, para que generación a generación recordaran los favores concedidos por Él. De igual forma Jesús fundó la Santa Cena, para que la Iglesia recordara su muerte, resurrección y pronta venida.
Jesús enseñó que “a quien poco se le perdona, poco ama” (Lucas 7:47) a propósito de una mujer pecadora que le besaba los pies y de la cual dijo: “Si ella ha amado mucho, es que sus muchos pecados le han sido perdonados” y posiblemente ésta sea la clave para identificar la causa de nuestro olvido, es decir, si no tenemos conciencia de lo mucho que Jesús nos ha perdonado, entonces fácilmente nos olvidaremos de Él. Pero al contrario, si tenemos presente su gran amor y misericordia, no dejaremos de recordarlo y agradecerle uniéndonos al deseo del rey David cuando dijo: “Alaba, alma mía, al Señor; y no olvides ninguno de sus beneficios. Él perdona todos tus pecados y sana todas tus dolencias” (Salmos 103:2-3).
Rafael Guerrero Rodríguez
Nicaragua crucificada
Estamos viviendo en el mundo cristiano
el tránsito de Jesús hacia el sacrificio de la cruz, que culmina con la resurrección y la consecuente liberación de la humanidad, ante la esclavitud del pecado vinculado al Génesis. En este contexto, donde cada estación del vía crucis nos recuerda la dolorosa pasión de Cristo camino al Gólgota, no podemos dejar de asociar ese sufrimiento con el calvario que ha vivido Nicaragua y que hoy se acentúa, en un rostro de empobrecimiento terminal, en toda su expresión geográfica. Miles de nicaragüenses salen a diario por las fronteras del país en busca de un futuro mejor en países extranjeros. Desde que dejan el hogar van cargando con la cruz de la separación familiar y en el trayecto lo más próximo, lo latente a cada paso, es la muerte, su integridad desprovista de derechos, está expuesta a toda vejación y atropello.
Los que todavía palpitamos aquí dentro, no estamos a salvo, el crimen organizado y la delincuencia han intensificado su actuar y la vida es algo que se nos puede ir al abrir la puerta o al doblar cualquier esquina. ¿La Policía y el sistema judicial?, no sé, no los he visto. La crisis galopa sobre nuestros cuerpos casi desnudos, candidatos a la mendicidad, la salud es gratuita (sólo que en los spots del Gobierno) y el Gobierno gasta y mal gasta en supercherías como enflorar en vida el rostro del Presidente, cada vez que se le ocurre hablar para nada decir, en tanto, el otro presidente que es el pueblo, va a diario por las calles “flaco y enclenque”, como describiera Rubén Darío a Cristo, en su poema A Colón. El problema no es sólo que tenemos un Gobierno que procede como Herodes, sino que hay una oposición PLC que actúa como Pilatos, lavándose las manos ante las cochinadas, pero muy contentos por las primicias que reciben del sistema, por los premios, frutos del fraude.
Espero no sea sacrilegio parangonar la historia del Rabí con la de Nicaragua, pero las similitudes hablan por sí solas. Cristo agonizó entre dos ladrones, uno a su derecha y otro a su izquierda y Nicaragua ha sido crucificada por un pacto entre dos ladrones, uno de derecha y otro de izquierda, sólo que en esta historia no hay un Dimas arrepentido sino dos Gestas irredentos. Estos señores se han jugado la suerte del país, como la túnica de Cristo, repartiéndosela dos cúpulas que entre risas y copas, en hoteles y haciendas, nos han vendido a todos como esclavos de la miseria.
En esta historia del suplicio nacional no han faltado los Judas, tan notorios que no hace falta ejemplificar, ya que algunos hasta tienen hermosas siglas difíciles de olvidar, CSE.
De Barrabás también los hay, al principal, condenado a 20 años de cárcel, se le dejó en libertad a cambio de entregar el poder de la Asamblea Nacional al Frente, a costa de dejar en el limbo a los más desprotegidos, como los maestros por citar a algunos de los tantos, que siguen esperando un aumento digno a su salarios que jamás llegó y que aparenta llegar en forma de burla. Estos días son esenciales para reflexionar en lo espiritual y asumir posiciones de lucha cívica ante las injusticias, para denunciar la violación de nuestros derechos, a la libertad de prensa, de expresión, de pensamiento, de asociación, de protesta y demás, para exigir se nos diga qué hicieron con nuestro voto. ¡A actuar! No dejemos que Nicaragua muera, porque si esto sucede, difícilmente resucitará en tres días.
Marcos Orozco Rayo
Atentado contra Estrada
Me parece lamentable el giro que el Procurador Hernán Estrada le dio al supuesto intento de asesinato que sufrió, al hacer responsable a la Iglesia católica… es como echarle la culpa al poste de luz, porque se le cruzó en el camino al borracho.
Como resultado de este incidente de un par de cosas podemos estar seguros: cambiará el panorama de “los o las” que de una u otra forma han ayudado a que se consolide el pacto; habrá trabajo para guardaespaldas, vendedores de chalecos antibala y albañiles, que se encargarán de levantar los muros donde viven los culpables de la corrupción instituida entre Alemán-Ortega y sus súbditos.
Los extrañaremos en los lugares turísticos, bares y centros de diversión. Aunque el precio es peligroso, pues nunca se sabe cuándo empiezan a sonar los fierros ni quiénes serán los chanchos de la fiesta.
Chepeleón Argüello U.
Trama siniestra
Soy un pastor evangélico, pero la acu-
sación del Procurador contra la Iglesia católica es antojadiza y además mal intencionada. El Gobierno está tramando algo siniestro contra las que denuncian las malas actuaciones del dictador de turno, y cuenta con la complicidad histórica de algunos falsos “reverendos” traficantes de la fe.
¡Atención pueblo nicaragüense, no nos dejemos engañar! Una marcha de protesta se hace necesaria. La unidad de todos los que amamos la libertad es un mandato.
Ramón Salgado Valle
Academia de Ciencias
Agradezco a LA PRENSA por el edi-
torial del pasado 30 de marzo, para saludar la creación de la Academia de Ciencias de Nicaragua. Su interés sobre nuestra naciente organización y, en general, sobre el tema de ciencia y tecnología, es señal inequívoca de que la sociedad nicaragüense y, en particular, los medios de comunicación serios como LA PRENSA están cada vez más conscientes del valor social y cultural de la ciencia.
Personalmente comparto el punto de vista expresado en este editorial. En particular, que no debemos ceder a intereses partidarios, ni permitir la manipulación para fines particulares, ni sectarios. Nuestra organización se define como independiente y sin fines de lucro. En la realización de nuestros objetivos procuraremos no comprometernos con objetivos partidarios y actuar en concordancia con los intereses de la Patria. En lo personal tengo convencimiento de que el quehacer intelectual y científico no puede prosperar sino en un ambiente de libertad y democracia.
Jorge A. Huete
Lubricantes
No entiendo por qué el precio de los lubricantes no ha bajado si es un derivado del petróleo. Creo que se debe a la actitud abusiva de las transnacionales petroleras que quieren mantener sus grandes utilidades a costa de lo que sea. El Gobierno tiene que tomar cartas en este asunto, porque su obligación es defender a los gobernados.
Hugo Alberto Zelaya B.