Vecinos de Graham colocaron flores y peluches afuera de la casa que habitaban los niños asesinados. (LA PRENSA/AP/Ted S. Warren)

Crimen de niños fue por celos

Vecinos ya habían denunciado maltrato del padre GRAHAM, WASHINGTON/ AP Autoridades y familiares describieron al hombre que asesinó a sus cinco hijos y después se suicidó como un padre estricto que había sido reprendido por el Estado y como un marido celoso que tuvo un ataque de furia por otro hombre. Los funcionarios de la […]

  • Vecinos ya habían denunciado maltrato del padre

GRAHAM, WASHINGTON/ AP

Autoridades y familiares describieron al hombre que asesinó a sus cinco hijos y después se suicidó como un padre estricto que había sido reprendido por el Estado y como un marido celoso que tuvo un ataque de furia por otro hombre.

Los funcionarios de la agencia de protección infantil iniciaron una investigación sobre la manera en que fue manejada una queja contra el padre hace dos años.

Los niños, cuyas edades iban desde siete hasta 16 años, fueron hallados asesinados a balazos el sábado en la vivienda rodante de la familia en Graham, 24 kilómetros al sudeste de Tacoma. El hombre, James Harrison, había sido hallado horas antes, muerto de un tiro en su vehículo encendido y detenido cerca de Auburn, 48 kilómetros al sur de Seattle.

La noche anterior, el padre y su hija mayor fueron a buscar a su esposa Angela Harrison. La hija se valió del sistema GPS del teléfono celular de su madre para hallarla, cuando estaba con otro hombre en una tienda en Auburn, dijo Ed Troyer, portavoz del alguacil del condado Pierce.

La mujer le dijo a su esposo que no iba a regresar a la casa y que lo dejaba por el hombre con quien estaba en la tienda. El hombre y su hija abandonaron el lugar, dijo Troyer. Cuatro de sus hijos murieron en sus camas, mientras que un quinto fue hallado en el baño de la casa rodante, donde se notaban señales de un violento forcejeo.

ACRIBILLADOS

“Quería a los niños muertos”, dijo Troyer. “No les hizo unos cuantos disparos. Disparó varias veces”, dijo Troyer.

“Una posible teoría es que regresó a buscarla, y no pudo hallarla. Al darse cuenta de la gravedad de lo que había cometido, se suicidó de un balazo”, indicó Troyer.

Varias armas fueron halladas en la vivienda.

Las autoridades no revelaron los nombres de la familia, mientras que los familiares identificaron a la pareja como Angela y James Harrison y los niños como Maxine, Samantha, Heather, Jamie y James.

Candy Johnson, tía de Angela Harrison, describió al hombre como muy estricto, un esposo y padre controlador, que no permitía que su esposa tomara decisiones sin antes preguntarle.

“Mi sobrina estuvo tan controlada desde que era muy tierna”, dijo Johnson, agregando que James Harrison embarazó a Angela cuando ella tenía 13 años.

El padre trabajaba como mecánico de motores, y la madre trabaja en Wal-Mart, informó Penny Flansburg, otra tía de Angela Harrison.

Un familiar visitó el sábado la casa rodante de la familia en el parque Deer Run y no logró que le abrieran la puerta. Tras espiar por una ventana y observar que uno de los niños yacía inmóvil en una cama, el familiar llamó a la Policía.

Carolyn y Raymond Bader, un ex vecino de la familia, dijeron al periódico The Seattle Times que oían con frecuencia al padre gritar e insultar a los niños. Los Bader dijeron que habían llamado en varias ocasiones a la Policía y a los Servicios de Protección de Niños planteándoles su preocupación por la conducta del padre.

“Hicimos todo lo que pudimos para ayudar a esos niños”, dijo Raymond Bader. “Tratamos de proteger a esos niños. Hicimos todo lo que pudimos”.

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