- A estafar la mayor cantidad de bases posibles en MLB
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DESDE SAN DIEGO/ CALIFORNIA
La velocidad de sus piernas convirtió a Everth Cabrera en el décimo big leaguer nica y los Padres de San Diego no piensan poner freno a su agresividad.
El manager de los Padres, Bud Black, le dijo a Cabrerita que tiene vía libre para robar cuando lo estime conveniente. “Es muy hábil en las bases y tiene la madurez de un veterano”, declaró Black un día atrás a LA PRENSA.
“Esa noticia me tomó por sorpresa. En las Ligas Menores me iba al robo cuando quería, pero aquí, en el mejor beisbol del mundo, nunca esperé que me dieran esa confianza, a la que espero responder”, declaró Cabrerita.
El nandaimeño se ganó ese derecho al estafar 11 colchonetas en el spring training, mientras ningún otro corredor de los Padres pasó de dos robos.
“Lo único que me pidió es que esté atento a las indicaciones del coach de primera base, (Rick) Renteria, quien por cierto me ha ayudado mucho, es muy inteligente y tiene gran dominio del juego. Va a ser de mucha ayuda en mi carrera”, expresó el nica.
En su primer día en las Grandes Ligas, Cabrera llegó cuatro horas antes del juego inaugural de temporada al Petco Park de San Diego. Su apartamento está a escasa una cuadra del estadio, así que no necesita ningún medio de transporte. Hizo sus ejercicios de rutina, se tomó fotos con varios de sus compañeros de equipo y firmó sus primeros autógrafos.
“Me siento como si ya tuviera experiencia en las Grandes Ligas. No estoy nervioso, sino ansioso por tomar mi primer turno al bate”, dijo el nica antes del juego de anoche.
Jugando ocasional es difícil proyectar cifras a un pelotero, pero ¿que es lo que busca Cabrera?
“Me gustaría batear 300 puntos. Yo sé que si me dan bastantes oportunidades al bateo lo puedo hacer, porque en la primavera sentí que está a mi alcance. Éste es un reto difícil de lograr, pero que estoy seguro puedo conseguir”.
¿Y los robos? “Mi meta es robar la mayor cantidad de bases posibles. Para el rol que tengo en estos momentos, creo que 20 sería una buena cifra; si me ponen a jugar diario, me gustaría llegar a las 40”.