- Para cuidar los “árboles navideños” en las rotondas
Decenas de “rezadores” afines al Gobierno, que desde agosto de 2008 pregonaban en las rotondas de Managua que “el amor es más fuerte que el odio”, fueron sustituidos por vigilantes que garantizarán la seguridad de los árboles navideños que aún en Semana Santa adornan la ciudad, por decisión del presidente Daniel Ortega.
El jueves por la noche, una cuadrilla de la división de Ornato de la Alcaldía de Managua retiró los toldos que albergaron a los “rezadores” y a partir de ayer ocho vigilantes, uno en cada rotonda, se encargan de que “los vagos no destruyan” los árboles luminosos que anuncian el 30 aniversario de la revolución.
El cambio proporcionará un significativo ahorro de recursos al Estado, porque se estima que mantener a unos 480 rezadores divididos en dos turnos y distribuidos en grupos de 30 en cada rotonda, le costaban al Gobierno cerca de 50 mil dólares mensuales porque les proporcionaban los tres tiempos de comida, camisetas, gorras, banderas, toldos y letrinas.
Ahora, la empresa de seguridad que cuidará las rotondas cobrará por mes 5,704 dólares (alrededor de 114 mil córdobas).
MÁS BARATO
La Empresa Tauro Star S.A., contratada por el Gobierno para proporcionar ese servicio de vigilancia, cobra 620 dólares más el impuesto, es decir 713 dólares mensuales, por situar un guarda de seguridad en cada sitio.
Desde ayer están en ocho rotondas de la capital, las mismas que abandonaron los rezadores una noche antes.
Cuando LA PRENSA intentó conocer quién solicitó el servicio y pagará por él, uno de los responsable del negocio, que se identificó como Jader Calderón, informó que no podía proporcionar ese dato porque el cliente había pedido “discreción”.
Cuando aparecieron los “rezadores” decían ser un movimiento religioso sin conexión con el Gobierno, pero los toldos, mantas, rótulos y camisetas que usaban delataban sus vínculos con el Frente Sandinista.
Luego, a principios de febrero pasado, algunos de sus integrantes denunciaron que el Gobierno no les cumplía las promesas que les había hecho al momento de reclutarlos, como el pago de 200 córdobas diarios por persona, la entrega de casas y pensiones vitalicias.
Casiano Mendoza, uno de los denunciantes, aseguró que entonces el Gobierno les cortó la provisión de alimentos y por eso esta semana se fueron todos los rezadores.