- También la del líder tibetano Dalai Lama
Una operación de espionaje electrónico basada principalmente en China infiltró computadores gubernamentales y privados en 103 países de todo el mundo, entre ellos los del líder espiritual tibetano, Dalai Lama, indica un informe divulgado ayer domingo.
Dicho informe, compilado por especialistas basados en el Centro Munk para Estudios Internacionales en la universidad de Toronto, establece que el espionaje se llevaba a cabo desde computadores apostados casi exclusivamente en China.
“Hasta 30 por ciento de las máquinas infectadas son consideradas blancos de alto valor, al ser computadores instalados en ministerios de Relaciones Exteriores, embajadas, organizaciones internacionales, medios de prensa y ONG (Organizaciones No Gubernamentales)”, explica el reporte.
Sin embargo, los investigadores aclararon que no pueden establecer a ciencia cierta si el Gobierno chino está involucrado. Insistieron en que atribuir todo esto al Estado chino es “incorrecto y engañoso”.
“Los números pueden dar una historia diferente”, aseguran en el informe. “China es en el presente la mayor población en internet”. “La sola cifra de jóvenes que están en línea en el país asiático puede explicar el aumento de software dañino de origen chino”.
LAS PRIMERAS SOSPECHAS
La investigación comenzó cuando la oficina del Dalai Lama, en el exilio en India, pidió un análisis de sus computadores para detectar cualquier programa maligno.
Su trabajo los condujo a una operación más amplia, que identificó la infiltración de al menos 1,295 computadores en menos de dos años.
Algunas de estos son propiedad de los centros de exiliados tibetanos en India, Bruselas, Londres y Nueva York.
“Este informe sirve como llamado de atención”, señalaron los autores. “El gran porcentaje de blancos de alto valor infiltrados demuestra la relativa facilidad con que un método que técnicamente no es muy sofisticado puede ser convertido rápidamente en una red de espionaje muy efectiva”.
Los expertos creen que además de los computadores del Dalai Lama, el sistema al que llaman “Ghostnet” se enfocaba en gobiernos del Sur y Sudeste asiático.