- Oposición dice que “abuso político” chavista podría generar violencia
La progresiva concentración de poder en manos del gobierno de Hugo Chávez es un “salto atrás”, según la oposición venezolana, que este miércoles inició un proceso de “resistencia democrática”, que incluye una propuesta de referéndum sobre la modificada Ley de Descentralización.
“Aquí no tenemos planes escondidos, es constancia del día a día. Algunos tendrán armas y tanquetas, nosotros tenemos el apoyo de la gente”, sostuvo Pablo Pérez, gobernador del estado Zulia, en una rueda de prensa junto a otros responsables de oposición.
Pérez anunció que el Consejo legislativo de Zulia solicitará hoy al Consejo Nacional Electoral (CNE) la convocatoria de un referendo que busca revertir la reforma a la Ley de Descentralización, que recién aprobó la Asamblea Nacional y despoja a los gobiernos regionales el control de puertos, aeropuertos y autopistas.
Los alcaldes y gobernadores de la oposición dijeron que continuarán “la lucha pacífica y permanente” frente a la “persecución” del presidente Chávez, y anunciaron denuncias ante organismos internacionales.
“Nos personificamos en la figura de Manuel Rosales”, culpable del “único pecado” de “luchar por todos los venezolanos por una mejor Venezuela” y a quien Chávez “ha querido linchar y borrar del mapa político”, subrayó Pérez, tras asegurar que la “resistencia activa no se va a parar” y habrá “acciones de calle permanentes”.
Rosales, actual alcalde de Maracaibo, ha sido acusado de enriquecimiento ilícito.
AL BORDE DE LA VIOLENCIA
Para el gobernador de Miranda, Henrique Capriles, Venezuela está “a un paso muy cercano de la violencia” debido al “abuso político” del Gobierno de Chávez. “Éste es un Gobierno que cada día más está sosteniendo sus decisiones sobre lo militar, no sobre lo popular”, dijo.
Capriles, de 36 años, rechazó las críticas vertidas por Chávez acerca de los supuestos planes golpistas de la oposición y afirmó que “aquí los únicos que dan golpes de Estado son los militares en este país, aquí los civiles no dan golpes de Estado”.
El gobernador de Miranda, el segundo estado más grande de Venezuela, dijo que “el Gobierno ha caído en el abuso político, han llegado a querer evitar que arregle una carretera, han obstaculizado el arreglo de un ambulatorio en un barrio popular”.
También denunció las “continuas presiones” por parte del Gobierno, ya que “han querido evitar varias de las medidas que había tomado como gobernador. Me han despojado incluso de los hospitales”, dijo.