La pregunta que más se hacen los aficionados es ¿por qué Nicaragua no fue al Clásico Mundial del Beisbol?
En primer lugar, Nicaragua no tiene reputación en el beisbol, ni como un país productor de talento ni como equipo bueno en eventos internacionales.
La reputación no la dan las asistencias seguidas a los campeonato mundiales amateurs, sino los resultados. Y salvo tres segundos lugares, no se ha hecho mucho de significado ahí.
Eso sí, aquí se juega beisbol desde hace más de cien años y con entusiasmo. Pero de eso a que seamos una potencia, hay una gran diferencia. Al menos no lo somos hasta ahora.
Ahora, el Clásico es un torneo por invitación, realizado por las Ligas Mayores y el sindicato de jugadores de Grandes Ligas. Y si ellos creen que no tenemos nivel, ya estamos fregados de entrada.
Ahora, ¿tenemos nivel? Lo que tenemos en este momento es un big leaguer (Vicente Padilla) y 28 jugadores en las Ligas Menores, la mayoría de ellos por debajo de Clase A alta.
Muchos me dicen que Sudáfrica va y no tiene nada. Y es cierto, pero lo invitan para darle universalidad al torneo. Lo mismo pasa con Australia, que sí tiene algunos.
Tenemos que dejarnos de ver con un sentido lastimero y esperar que nos inviten porque jugamos desde hace más de cien años. Aquí lo que nos queda es trabajar para aplicar al beisbol las transformaciones que necesita para hacerse notar en el mundo.
De lo contrario, seguiremos viendo a los demás por televisión, no a los nuestros.