Cartas al Director

Cartas al Director Democracia “La democracia es la necesidad de doblegarse de vez en cuando a las opiniones de los demás”. Diálogo Nacional Las ambiciones de poder de los políticos a través de la historia han causado la división de la sociedad, intolerancia, guerras y miseria. Con sus planes maquiavélicos profundizan la crisis y hablan […]

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Democracia

“La democracia es la necesidad de doblegarse de vez en cuando a las opiniones de los demás”.

Diálogo Nacional

Las ambiciones de poder de los políticos a través de la historia han causado la división de la sociedad, intolerancia, guerras y miseria. Con sus planes maquiavélicos profundizan la crisis y hablan de figura diálogo casi siempre para lograr sus ambiciones personales. Hoy otra vez se habla de diálogo nacional, pero hay interrogantes: I) ¿Existen las condiciones o el entorno adecuado? II) ¿Habrá voluntad verdadera del Gobierno y los políticos para lograr un verdadero acuerdo nacional y un auténtico contrato social?

Las condiciones para el diálogo que son la llave del éxito, están: 1) Los garantes, quienes deben ser personas de confianza para la población, pues deben dar fe de los acuerdos y su cumplimiento. 2) La metodología, que identifique y defina los objetivos de discusión para que sirvan de guía a la acción, y que el mecanismo a usarse durante el proceso esté claramente definido y aprobado para generar transparencia y confianza a todos. 3) Se deberá informar a la comunidad nacional e internacional sobre la participación de los actores en dicho cónclave y el avance y resultados obtenidos. 4) El primer bloque a debatir debe ser la temática política de carácter universal, que constituyen los principios básicos para el regreso a la constitucionalidad e institucionalidad, el respeto a los Derechos Humanos, la auditoría de los comicios municipales recientes, la reforma a la Ley Electoral y a la Constitución, etc. La mayor responsabilidad para alcanzar el éxito o el fracaso está en manos del Gobierno.

Jorge Antonio Padilla Somarriba

Calidad educativa

Ahora que se habla de un proyecto de ley en la Comisión de Educación de la Asamblea Nacional para normar el marco en que operen las universidades en Nicaragua, es importante tomar en cuenta algunos aspectos que inciden en la calidad de los graduandos que están produciendo las universidades privadas.

Pienso sobre todo en el espíritu comercial que priva en la mayoría de las universidades privadas, ya que he podido observar que algunas colocan al frente de importantes facultades a estrellas de deportes con el afán de impresionar a los jóvenes y atraer clientela.

Otro aspecto que deseo destacar es que en muchas universidades se insiste en mantener en el cuerpo de profesores únicamente Máster en Administración de Negocios (MBA) y con grado de doctorado para impartir materias, no importando que dichos profesores sólo tengan experiencia teórica, sin ninguna experiencia práctica.

Y se discrimina a profesionales que tienen muchos años de experiencia, capacidad de transmitir conocimientos valiosos a los futuros profesionales y elevar la calidad de los graduados y, por consiguiente, contribuir al desarrollo de nuestro país.

De manera sugiero a los honorables diputados buscar como corregir dicha situación.

Marlon Velásquez Reynosa

Sodoma y Gomorra

Así como consideramos que la madre que nos dio la vida es “la más linda del mundo”, a nuestra Patria, Nicaragua, también la estimamos como la más bella, y la amamos, admiramos y respetamos.

Por eso es muy doloroso verla sumergida en el caos, en la pobreza, en la debacle.

Y nos hiere y avergüenza a los nicaragüenses ver que malos hijos, carentes de civismo y de moral ciudadana la irrespetan tratándola como botín de lucro, de hegemonías políticas, de ambiciones personales y no permiten que se muestre al mundo con toda la hidalguía y hermosa exuberancia que Dios la dotó.

En las reflexiones a que nos invita la Cuaresma deberíamos incluir la temerosa reflexión de que si Jesús nos contemplara como a aquellas Sodoma y Gomorra de la antigüedad, es posible que no encontraría a los justos necesarios para hacerla valer en su mundo.

El fatalismo o la indiferencia restan fuerzas a un pueblo para adoptar actitudes heroicas de valentía ciudadana, que lo hagan elevar la voz y su voluntad, para con bizarría sacudirse la pesada carga de corrupción que nos está corroyendo.

Pero Nicaragua es bella y a pesar de todo siempre seremos orgullosamente nicaragüenses, puros pinoleros y nicaragüenses por gracia de Dios.

Rosa A. Picado Jarquín

Derecha evangélica 2

El 9 de marzo, a la Derecha Evangélica como la corriente ideológica conformada por los ciudadanos nicaragüenses protestantes que creemos en la democracia y la libertad empresarial como instituciones legítimas y efectivas de organización de una sociedad.

Esta corriente ha manifestado públicamente sus posiciones en diversas etapas de nuestra historia. En los años ochenta se enfrentó con todas las armas del cristianismo a la Teología de la Liberación, que pregonaba la supuesta redención del comunismo a favor de un nuevo hombre, la eliminación de toda forma de propiedad privada y que el Estado benefactor tomara el control total de la Economía a favor de los pobres. Sus principales exponentes estaban dentro del denominado Evangelio de Solentiname, de los sacerdotes Fernando y Ernesto Cardenal y en la orden de la Compañía de Jesús, entre otros.

Por el lado de la Iglesia evangélica conservadora, grandes predicadores norteamericanos como Jimmy Swaggart, Luis Palau, Alberto Motessi, entre otros, guiados por el más destacado líder evangélico de la historia, el pastor Bill Graham, de la Convención Bautista del Sur, trajeron el mensaje claro y sencillo a los pueblos de Centroamérica en sus megacruzadas televisivas y nos decían: no existe la redención del hombre por el hombre, la solución a las múltiples cuestiones del hombre no se encuentra en La Habana, Washington o Moscú, la solución a nuestros problemas está únicamente en nuestro Señor Jesucristo.

Chéster Membreño

Héroes y dioses

En el artículo del 19 de febrero, “Con los ojos abiertos”, del escritor Sergio Ramírez Mercado, y la columna del 13 de marzo de Luis Sánchez Sancho titulada “El mejor don de los dioses”, se dijo que para alcanzar el mejor don de los dioses tenía que valer la frase: “Morir joven es el privilegio de los amados de los dioses”. Y que: “Morir joven es el privilegio de los amados de los dioses; y la pena de los dioses es no morirse nunca, recuerda Rubén Darío en El Coloquio de los Centauros”.

En estos días la UNAN celebra la Jornada Dariana 2009 en saludo al centenario de publicación de Viaje a Nicaragua e Intermezzo Tropical en la que se hacen entregas de distinciones de Honor al Mérito a personalidades del quehacer literario, como el historiador Eddy Kühl Arauz, quien construyó un templo a Artemisa (Diana) en Selva Negra de Matagalpa. También fue distinguida la poeta Rosa Carolina Brantome. Al verlos en el estrado me acordé de un comentario del profesor Douglas Stuart Howay: el reconocimiento es para los que ya cruzaron el umbral de la vejez, y para alcanzar el mejor don de los dioses no se debe cruzar el umbral de la vejez.

Un poeta está entre los héroes y los dioses. Cuando a Rubén Darío se le deteriora la salud tenía 49 años y Zeus y Apolo se preocupan y envían a algunas de sus hijas para custodiarlo. Pero no fue suficiente, por lo que enviaron a Perseo con la cabeza de la Medusa, diciendo: por lo menos lo conservaremos en piedra. Porque la pena de los dioses es no morirse nunca, recuerda Rubén (Darío) en El Coloquio de los Centauros. Ante tal maravilla Sergio Ramírez en su columna del 5 de marzo titulada “Juan Gelman vestido de gala”, escribió: “Caramba, me dije, ¿ante quién se inclina Juan Gelman tan galante, perfecto caballero serio y sentimental, vestido de gala? No podía ser más que ante la más alta de las potestades, la augusta potestad de la poesía”.

Yo también me inclino reverente ante la figura que se inclina en la foto; él ante la poesía y yo ante el poeta, ante quien se inclina Sergio Ramírez Mercado, haciendo que el bardo suba al nivel de entre héroes y dioses y la pena de los dioses es no morirse nunca.

Adrián Sevilla

Foto equivocada

En la página de Eventos Empresariales de la edición de ayer martes se identificó al doctor Eugenio Trejos Benavides, rector del Instituto Tecnológico de Costa Rica, como Ernesto Medina, rector de la UAM. La persona que aparece en la foto es el doctor Trejos y no el señor Medina. Pedimos disculpas por el error y los inconvenientes causados.

La editora

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