Líderes políticos nicaragüenses consideran que el Presidente electo del El Salvador, Mauricio Funes, al hacer pública su decisión de no “alinearse” al Presidente venezolano Hugo Chávez y tomar como modelo para gobernar a su “amigo”, el Presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, ha definido la corriente de izquierda a la que pertenecerá y el tipo de políticas que desarrollará.
Según el diputado del Movimiento Renovador Sandinista, (MRS), Víctor Hugo Tinoco, en América Latina existen dos corrientes de izquierda. La elegida por Funes tiene como “objetivo principal reivindicar los temas sociales y derechos de los más pobres”, pero a la vez insiste en la defensa de la democracia, las libertades ciudadanas y en “mantener buenas relaciones” con todos los países, incluido Estados Unidos. Entre los que siguen esta línea están Brasil, Chile, Argentina y Uruguay.
En cambio, los de la otra aunque reivindican el tema social, dan prioridad a otros temas, como el político, y tiene la “tendencia a afectar” las libertades y derechos ciudadanos y políticos”.
Para la ex comandante guerrillera Dora María Téllez otra característica que ha abierto una brecha entre ambas corrientes es que los gobernantes de la corriente que lidera Chávez están interesados en “perpetuarse en el poder y proyectar su figura”, mientras que los de la otra creen en los relevos.
“Chávez está interesado en jugar el papel de gran líder en el enfrentamiento contra Estados Unidos, pero no veo a Lula en ese papel”, explicó Téllez.
Funes, que llegó al poder bajo la bandera del Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN), también ha declarado que “se puede hacer un Gobierno de izquierda sin necesidad de dar un salto al vacío”.
Tinoco y Téllez coinciden en que el único que puede esclarecer a qué se refirió es él, pero lo analizan como una alusión indirecta al hecho de que hay países con gobiernos de izquierda que tienen una actitud de violación a los derechos humanos y de confrontación con el resto de países, sin importar que eso lleve a sus ciudadanos a una mayor pobreza.
“Por la cercanía en términos geográficos podría ser una alusión al presidente Ortega que ha espantado la cooperación internacional y entrado en conflicto con algunas fuerzas políticas y con otros países”, manifestó Téllez
Ambos consideran que Funes al enviar estos mensajes muestra su afán de dar confianza para establecer una relación de armonía con las otras fuerzas políticas salvadoreñas y con el resto de países.