- Pese a que el continente cuenta con el 35 % del agua dulce del mundo
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Bogotá/EFE
Aunque América Latina cuenta con importantes fuentes hídricas, millones de personas en la región carecen de acceso a agua potable por factores que van desde la contaminación hasta la privatización del servicio y la inadecuada gestión.
Al celebrarse hoy el Día Mundial del Agua, el hidrólogo colombiano Rodrigo Marín dijo a Efe que cerca de 120 millones de latinoamericanos no reciben agua potable en sus viviendas y más de 200 millones carecen de conexión al sistema de alcantarillado.
Además, más de 100 millones carecen de cobertura de saneamiento y otros 256 millones evacuan sus desechos a través de letrinas y fosas sépticas, según el Consejo Mundial del Agua.
La ausencia de dichos servicios “se concentra especialmente en la población pobre de las áreas rurales” y es “fundamental” en la aparición de enfermedades diarreicas agudas, una de las principales causas de muerte infantil en la región, aseguró Marín.
MALA INVERSIÓN E INSTALACIONES OBSOLETAS
Esta situación se relaciona más con la falta de inversión en infraestructura y los problemas de gestión del líquido que con su disponibilidad, ya que Latinoamérica tiene “alrededor del 35 por ciento del agua dulce del mundo”, destacó.
Sin embargo, ese “enorme potencial hídrico está muy mal distribuido (…), la infraestructura es ya obsoleta y se explota intensivamente”, además de que el recurso es “limitado, no renovable, privatizado y politizado”, apuntó.
Mientras Chile, Venezuela, Cuba y Costa Rica tienen los mejores índices de cobertura de agua potable y saneamiento de la región, en el extremo opuesto están Haití, El Salvador y México, que padecen “estrés hídrico”, según el Tribunal Latinoamericano del Agua.
CAMBIO CLIMÁTICO
A estos problemas se suman los efectos del cambio climático, que en los últimos 40 años han causado la pérdida del 20 por ciento de las superficies de los glaciares y del caudal del río Amazonas.
Esta situación, aunada al crecimiento poblacional y a los crecientes costos para acceder al agua potable, ha provocado un aumento de las disputas en torno al vital líquido.
Es el caso de Perú, donde el recurso hídrico per cápita anual es de 1,800 metros cúbicos, frente a un promedio de 3,100 en la región, y el 48 por ciento de los 218 conflictos registrados en febrero fueron socio-ambientales, la mayoría vinculados al manejo del fluido.
México también enfrenta dificultades por la desigual distribución y el descenso de la disponibilidad, al pasar de 18,035 metros cúbicos por persona al año a mediados del siglo XX a cerca de 4,000, debido al incremento de la población.
BRASIL ANEGADO Y CON SED
Similar situación se presenta en Brasil, que cuenta con el 12 por ciento del agua dulce del planeta, pero que sufre graves problemas de distribución, ya que el 90 por ciento de las reservas está concentrado en el Amazonas, donde vive sólo una décima parte de la población.
En Colombia varias organizaciones impulsan un referendo para declarar bien público este recurso, al que casi 16 millones de personas no tienen acceso, a pesar de que es uno de los ocho primeros países del mundo en riqueza hídrica.
En Honduras, el 20 por ciento de los dos millones de habitantes de Tegucigalpa y San Pedro Sula tampoco cuenta con servicio de agua, mientras en Managua, la capital nicaragüense, 162 barrios la reciben dos horas diarias y otros sólo dos días a la semana.
En Cuba más del 95 por ciento de los habitantes tiene fluido potable, aunque la mitad de ellos no lo recibe diariamente ni en cantidad suficiente por el deterioro de los acueductos.
Los chilenos tienen el récord si se trata de las zonas urbanas, donde disponen en un 99.8 por ciento del recurso y en un 95 por ciento de sistemas de saneamiento, mientras en el campo la cifra ronda el 60 por ciento en ambos casos.
En Guatemala se calcula que el 74.6 por ciento de hogares tiene acceso por tubería y el 22.4 por ciento por acarreo, en tanto que en Venezuela el 94 por ciento cuenta con el líquido, en comparación con el 62 por ciento de hace una década.
En medio del abrumador escenario, la propuesta de varios países latinoamericanos de declarar el acceso al agua como un “derecho humano”, en el Foro Mundial del Agua de Estambul, fracasó ayer ante la falta de consenso entre las delegaciones y la presión de algunos Estados contrarios.