David Wright, pelotero de los Mets, jugó también con Estados Unidos en el Clásico Mundial. (LA PRENSA / AP / LYNNE SLADKY)

¿Cómo mejorar?

Clásico Mundial debería cambiar [doap_box title=»Problemas del Clásico de Beisbol» box_color=»#336699″ class=»archivo-aside»] Los mejores jugadores no están jugando. O si lo están, muchos de ellos no están listos para las demandas de jugarlo. ¿Dónde está Josh Beckett? ¿Dónde está Roy Halladay? ¿Dónde están Brad Lidge y Joe Nathan? ¿Cuán incorrecto es que Venezuela se encamine […]

  • Clásico Mundial debería cambiar
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Los mejores jugadores no están jugando. O si lo están, muchos de ellos no están listos para las demandas de jugarlo. ¿Dónde está Josh Beckett? ¿Dónde está Roy Halladay? ¿Dónde están Brad Lidge y Joe Nathan? ¿Cuán incorrecto es que Venezuela se encamine a la roda semifinal sin Johan Santana?

Y por más emocionante que la sorpresiva victoria de Holanda haya sido, me es difícil pensar qué hubiese ocurrido si Carlos Mármol tuviese su condición real en el undécimo inning. El WBC es un crimen contra el entrenamiento primaveral.

Finalmente, ¿qué le pasó a los norteamericanos que deben amar el WBC más que todos? No están pendientes. Eso es. O han estado demasiado preocupados por la crisis.

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Tomado de ESPN

Estuve con un experimentado hombre de beisbol esta semana, observando lo que pasa estos días en el entrenamiento primaveral. Nuestra conversación cambió al Clásico Mundial.

“La idea es buenísima”, dijo. “De la manera que lo están haciendo no lo es”.

Cada uno de nosotros quiere abrazar todo lo que hay que abrazar del WBC. Pero no podemos. Y todas las razones por las que no podemos se suman en una palabra: el tiempo.

Bud Selig me dijo recientemente que marzo es “el único momento” para jugar el WBC. Estoy en desacuerdo.

Bueno, por suerte para Bud Selig y todos los poderes del WBC, tengo un plan. Pero antes de presentarles el Plan Stark, permítanme presentarles otras tres ideas del WBC que he escuchado y que al menos les pondrá a pensar.

Plan A: La extravagancia de la semana Todos Estrellas. Elimine el juego de All Stars cada cuatro años y juegue el Clásico completo durante lo que sería de otra manera la semana All Star en julio.

Las sedes serían tres metrópolis con dos parque de pelota Nueva York, Chicago y Los Ángeles-Anaheim. Ningún día de asueto entre cada ronda para los equipos que estén aún con vida. Termine el torneo en una semana en julio. Y presente las finales el domingo, en hora pico, cuando no haya otro evento deportivo en EE.UU. que compita.

Plan B: El ganador de la Serie Mundial se enfrenta al resto del mundo. La idea fue flotada por un dirigente que prefiere mantenerse en el anonimato:

Agarre el equipo que gane la Serie Mundial y enfréntelo a los mejores equipos del mundo. Sería divertido verlo, pero es un plan con muchos problemas.

Cuál es el argumento en contra: De una parte, no sería una verdadera Copa Mundial de Beisbol, que es el punto principal del WBC. Además, el problema principal con cualquier versión de este evento es que los jugadores de equipos que no están en playoffs no estarían en forma, y los que jugaron en la post temporada estarían agotados. Aparte de eso, asuma que los Mets ganen la Serie Mundial. ¿Lanzaría Santana contra Venezuela? Estaría amenazando con un incidente internacional. Así que la mejor idea, que es la que a los jugadores les encanta, es que el ganador de la Serie Mundial juegue contra el ganador de la Serie en Japón algún año. Uno de estos siglos.

Plan C: La vida imita el Pro Bowl. Nuestra propuesta final viene del siempre imaginativo asistente especial de los Bravos Jim Fregosi. Su idea: Juegue las semifinales y finales en octubre, entre los Campeonatos de Liga y la Serie Mundial. “¿Qué es lo que la NFL está haciendo con el Pro Bowl? Jugándolo la semana antes del Súper Bowl (el año que viene)”, dijo Fregosi. “Eso es lo que el beisbol debe hacer con el WBC”.

Cuál es el argumento en contra: Un problema mayor es que limitaría el número potencial de participantes, debido a que jugadores en los cuatro equipos de las series de campeonato no serían elegibles, obviamente. Ahora, su primera reacción sería: eso aún deja suficientes jugadores para que participen. Deténgase ahí. Imagínese que Ichiro Suzuki no fuera elegible para participar por Japón, por ejemplo. Graaaaan problema. El otro punto es: el itinerario en octubre está muy apretado. Si entiendo, el beisbol necesita liberarlo. Sin embargo, es una idea interesante.

Pero no tan interesante como el universalmente aclamado Plan D. Mi plan.

Etapa Uno: Tomaría los ocho equipos que perdieron en la primera ronda de este año y los englobaría en una dramática ronda de juego consistente de dos rondas de cuatro equipos en una serie todos contra todos. Solamente los dos ganadores avanzarían. Votaría por hacer esa ronda clasificatoria inmediatamente después de la temporada, pero soy flexible. ¿Quiere jugar en octubre? ¿Noviembre? ¿Febrero? ¿Marzo? Como mejor les convenga, no me interesa.

Etapa dos: Bueno, ahora nos quedan 10 equipos. En vez de sacar a los jugadores de sus entrenamientos primaverales por semanas, el Plan Stark interrumpe las festividades de primavera por sólo una semana. Usaríamos esa semana para jugar dos rondas todos contra todos de 5 equipos y llegar a los Cuatro Finales.

Etapa tres: La Gran Final. ¿Así que cuándo decidiríamos el campeón mundial de beisbol? En julio, en el mejor momento de todos. Traería los cuatro equipos finalistas a la sede del All Star Game. Entonces tendríamos la más grande semana de beisbol jamás. Sería algo así:

Torneo de Cuadrangulares el lunes. All Star Game el martes. Semifinales del WBC el miércoles. Finales del WBC el jueves.

¿Cuán divertido sería eso? Usted literalmente presentaría los más grandes jugadores de la tierra ahí afuera por cuatro noches en ristra. Usted tendría una espectacular noche de beisbol tras otra. No habría ningún otro evento deportivo importante en el calendario de nadie a menos que la Liga Babe Ruth de Pepito llegue a los playoffs o algo así.

Quiero que este evento sea todo lo que debe ser. Quiero ver a Roy Halladay en duelo con Johan Santana, con Josh Hamilton al bate, Ryan Howard en el círculo de espera y Jonathan Papelbon calentando en el bullpen. Quiero que la noche de la final de la WBC sea la versión del beisbol del Súper Domingo. Quiero que sea una de las noches más monumentales en el calendario de deportes completo.

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