- Justo cuando se hablará de la concesión de créditos para Centroamérica
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Lucydalia Baca C.
Sectores políticos y económicos critican la decisión del presidente Daniel Ortega de rechazar la invitación para asistir a la reunión que sostendrán los presidentes de los países centroamericanos con el vicepresidente de Estados Unidos, Joe Biden, el 30 de marzo en Costa Rica, y designar al vicecanciller Manuel Coronel Kautz para que lo represente.
El canciller Samuel Santos restó importancia a la reunión y dijo que no se lleva ninguna agenda porque se trata de una “invitación hecha por el Presiente de Costa Rica, Oscar Arias, para participar en una reunión donde estará presente el vicepresidente Biden”. Agregó que por compromisos “previos” que no detalló, él y Ortega no asistirán. Aclaró que la decisión no es una respuesta a la actitud de Estados Unidos de negar el plácet al futuro embajador en aquel país, porque hasta la fecha ni siquiera se tiene un candidato para ocupar ese cargo, aunque desde hace semanas se hablaba del embajador en Japón, Saúl Arana.
Pero Santos dijo que Arana “está haciendo un buen trabajo en Japón”
“Su servidor andará fuera en misiones delegadas por el presidente Ortega”, declaró .
Sin embargo, al ser consultado por LA PRENSA sobre el país que visitará en esa fecha, tampoco supo responder.
“Ahorita… Acordate que yo siempre trato de no avanzar esas cosas”, mencionó Santos y al ser consultado sobre las actividades del Presidente para esa fecha, se limitó a decir que “tiene su agenda comprometida” y que no había nada más que hablar sobre ese tema. Aprovechó para anunciar que todos los presidentes del área centroamericana ya confirmaron su presencia en la cumbre que se realizará el 25 en Managua.
OPORTUNIDAD PERDIDA
Para el ex Ministro de Hacienda y actual director de la Fundación Nicaragüense para el Desarrollo Económico y Social (Funides), Mario Arana, el presidente Ortega al no asistir al encuentro “perderá” la oportunidad de acercarse a una “ventanilla” que puede ofrecer recursos que podrían ayudar a estimular la economía a través de políticas contra la crisis, que deberían darse por el lado de la expansión monetaria y la disponibilidad de créditos que está siendo afectada en la actualidad. “Éstas son oportunidades para discutir sobre esos temas y de buscar apoyo para resolverlos”, expresó .
Además, lamentó que los “problemas políticos” que no terminan, afecten las relaciones entre ambos países y que se pongan por encima de los problemas económicos.
Sin embargo, considera que ambos países ya se encuentran en un “proceso de negociación”, pero teme que mientras la crisis política no se supere, seguirá siendo tema de agenda.
INSISTE EN VENTANILLA
El ex canciller Emilio Álvarez Montalván coincide con Arana en que existe una negociación entre ambos países.
“Están jugando un partido de ajedrez en el que está en juego la Cuenta Reto del Milenio (CRM), los misiles Sam 7 y las elecciones municipales (del 2008). Ambos se están haciendo los duros a ver quién saca más, pero que al final se van a terminar arreglando a un precio que conoceremos después”.
Agregó que la decisión de enviar a un funcionario de menor rango, pues si el Presidente no podía asistir se pudo enviar al vicepresidente Jaime Morales Carazo, aunque no puede considerarse un desaire, porque el que viene no es el Presidente, pero tampoco es “apropiado”.
Considera que Nicaragua “perdió la oportunidad para aprovechar los recursos que ofrece esa ventanilla”.
Por su parte, el también ex vicecanciller Víctor Hugo Tinoco señaló que la decisión de Ortega es “extraña” y no tiene “lógica política, ni sentido social ni económico”, porque Nicaragua necesita tener buenas relaciones con todos los países y una oportunidad como ésa debió aprovecharse para buscar beneficios. “Es otra posición errática del Presidente. Qué sentido tiene que el canciller haya estado cabildeando en Washington, si el Presidente no asiste a esa reunión”, se preguntó Tinoco.