Aún sin entrar en los aspectos etimológicos del deporte es natural pensar que esta actividad física, ejercida como juego o competencia, va a suponer entrenamientos y sujeción a normas y reglas.
Pero durante el fin de semana pasado, peloteros de los Indios Bóer y de los Tiburones del Granada convirtieron el terreno de juego, destinado para el beisbol, en una arena y quién sabe de qué deporte, porque se agarraron a pelotazos, trompadas y puntapiés, ofreciendo un triste espectáculo frente a una fanaticada a la que se intenta reconquistar.
Sin embargo, tras todos los incidentes, que han dejado como corolario a diez peloteros sancionados o multados, la Comisión Nacional de Beisbol Superior ha enviado un mensaje muy positivo. No porque haya impuesto mano dura, sino porque ha aplicado la ley y ha restituido el orden.
Estábamos tan acostumbrados al “estilo” de la Feniba, que no deja de sorprendernos gratamente el papel asumido por la Comisión de Beisbol.
Esta vez no se crearon comisiones para investigar el caso, analizarlo, proponer sanciones, revisar los dictámenes y leer el comunicado. Ahora no. Se conocieron los hechos y se aplicó la ley. Punto.
En un proyecto, que aún con sus imperfecciones, tiene como objetivo brindar el espacio adecuado a jóvenes talentos, mediante oportunidades reales y que les permitirá aprender también a través de la interacción con jugadores veteranos, era de trascendental importancia dejar establecido el orden.
Entre las sanciones más severas está la que se aplicó a Julio Raudez, —aún no me queda claro cuántos juegos son, sólo sé que puede abrir hasta el 28 de marzo— pero como me explicó Carlos Reyes, por su estatura como figura en el beisbol nacional, Julio tiene también una responsabilidad mayor y la de ser un ejemplo, rol que hasta ahora había desempeñado muy bien.
Ahora, existe un espacio para apelar, al que tienen derecho los peloteros. De modo que si existe un error en la aplicación de las sanciones, habrá que corregir, de lo contrario, las decisiones deben mantenerse. Pero bien, además de comprobar que hay comisionado en la liga, con Carlos Reyes Sarmiento asumiendo un rol de liderazgo, lo importante es que ha se ha aplicado la ley y el orden ha sido restablecido.