El diputado Allan Rivera reiteró que su decisión, junto a la de Enrique Quiñónez, de abandonar la bancada liberal, se debe a la “actitud complaciente” que la dirigencia del Partido Liberal Constitucionalista (PLC) ha mantenido con el partido de Gobierno.
Sin embargo, el jefe de bancada del PLC, Ramón González y la diputada María Dolores Alemán, coinciden en que el retiro de los parlamentarios liberales no es una decisión definitiva.
Alemán consideró incluso un “consuelo” el que los diputados no se hubieran separado para respaldar a la bancada sandinista.
El diputado Ramón González desestimó que se puedan registrar más renuncias de sus correligionarios, y cree que la bancada se encuentra cohesionada.
La diputada María Dolores Alemán afirmó que lo importante es lograr que a medida que se aproximen las elecciones nacionales del 2011, se concrete la unidad del liberalismo, aunque para ello deben superar muchos obstáculos.
“La desconfianza, muchos problemas personales, muchos egos de los líderes, de protagonismos, pero creemos que al final tanto ellos como nosotros estamos claros que divididos no podemos enfrentarnos a un Frente Sandinista, mucho menos ahora que están en el poder”, indicó Alemán.
La parlamentaria y el jefe de la bancada liberal también desestimaron los señalamientos de sus ex correligionarios, de que el PLC mantiene un pacto con el gobernante Frente Sandinista.
Alemán y González dijeron que apoyaron al FSLN en la elección de la directiva del parlamento, para que el PLC no quedara fuera.