- Reelección le costaría repudio internacional al mandatario, advierte Provoto
El presidente Daniel Ortega pretende “arrebatar a los nicaragüenses su derecho al voto” en el 2011, al buscar su reelección continua o pretender una reforma constitucional para continuar su Gobierno desde la figura de Primer Ministro, opinó José Venancio Berríos, presidente de la Fundación Provoto, que promueve la cedulación de los nicaragüenses en el exterior.
Berríos estimó, en una entrevista con LA PRENSA, que al mandatario sandinista le aguarda una “enorme ola de repudio internacional”, provocada por la acumulación de lo que él calificó como tres violaciones a los derechos humanos: el fraude cometido en las elecciones municipales del 2008, la negativa de cedulación al millón de nicaragüenses que residen en el exterior, y su aspiración reeleccionista, confirmada el pasado 6 de marzo al periodista británico David Frost.
Según Berríos, Ortega está “afligido” porque sabe que no cuenta ni siquiera con los votos del Partido Liberal Constitucionalista (PLC), que controla Arnoldo Alemán, para reelegir a los actuales magistrados del Consejo Supremo Electoral (CSE), sin quienes perdería cualquier elección porque urgiría de un nuevo fraude.
En ese sentido, valoró que el PLC tiene “un costo político muy alto que pagar”, sumado también al desprestigio del ex presidente y reo Alemán, pero que ese partido se las “arreglaría” para justificar cómo algunos diputados podrían “salirse de la manga” y apoyar una reforma constitucional que favorezca al Frente Sandinista.
“Internacionalmente le viene una gran ola (a Ortega y el FSLN). Ellos van a apelar a la defensa de la soberanía, a acusar de injerencismo. Pero, cuidado presidente Ortega, porque Nicaragua ya está calificado como violador de los derechos humanos. Va a provocar el desconocimiento de su Gobierno a nivel internacional”, advirtió Berríos.