Otro candado al control público

Nueva ley de la CGR plantea resoluciones penales sólo por votación unánime de los contralores [doap_box title=»¿Funcionarios indefensos?» box_color=»#336699″ class=»archivo-aside»] La diputada Miriam Argüello defendió ayer el proyecto de nueva Ley Orgánica de la CGR, argumentando que proliferan los amparos en la Corte Suprema de Justicia (que buscan evitar que las resoluciones del tribunal de […]

  • Nueva ley de la CGR plantea resoluciones penales sólo por votación unánime de los contralores
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La diputada Miriam Argüello defendió ayer el proyecto de nueva Ley Orgánica de la CGR, argumentando que proliferan los amparos en la Corte Suprema de Justicia (que buscan evitar que las resoluciones del tribunal de cuentas alcancen a los funcionarios indiciados), porque según ella no hay garantía de un debido proceso a favor del denunciado en la actual legislación.

“Todo el conjunto (de artículos de la nueva ley) está para que cuando se llegue a una resolución de la CGR, sea administrativa o penal, vaya un estudio y no una acusación (que deje) prácticamente en indefensión al denunciado”, aseguró.

Luego intentó compensar la debilidad de la nueva ley con las causales de destitución de los contralores.

“Este proyecto ha sido muy bien estudiado (…) para que los mayoritarios no puedan inclinar las cosas hacia sus intereses, tenés que equilibrar allí adentro las cosas; si no, no sale la resolución. Si no llega un funcionario, hay causales de destitución de los contralores y una es ausentarse de sus labores”, dijo Argüello.

Sin embargo, el documento en poder de LA PRENSA muestra que la destitución de los contralores dependerá siempre de la voluntad de los diputados, pues aunque existan causas bien definidas en el papel, la destitución será una realidad sólo si lo decide el 60 por ciento de los legisladores, es decir 56.

Una fuente ligada a las discusiones parlamentarias explicó que el proyecto tiene aspectos positivos, pero lamentó el artículo de las resoluciones de presunción penal. La nueva Ley Orgánica establece también que la CGR recibirá el uno por ciento de los ingresos tributarios del Presupuesto General de la República.

Millonarios daños

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Diputados quieren una Contraloría parásita, que en la práctica no tendría capacidad de castigar robos

El informe de gestión de 2007 de la CGR, ante la Asamblea Nacional, indica que hicieron en ese período 207 auditorías, 149 funcionarios públicos fueron castigados con responsabilidad administrativa y 25 con penal, por un monto de 3 mil 136 millones 531 mil 991 córdobas con 21 centavos.

Los funcionarios públicos, señalados de corrupción y que merezcan una presunción de responsabilidad penal por malos manejos de los recursos del Estado, podrían tener un aliado y no un verdugo en la Contraloría General de la República (CGR).

El artículo 15 del proyecto de la nueva Ley Orgánica de la CGR establece que las resoluciones de presunción penal dependen del voto unánime del consejo de controlares, que está integrado por cinco personas afines al partido de gobierno y el arnoldismo.

Dos diputados de la Bancada Democrática Nicaragüense (BDN), Javier Vallejo y Elman Urbina, cuestionaron el pasado jueves a la CGR por estar politizada y no investigar una serie de denuncias que se han conocido en torno a la actual administración pública.

La CGR ya es una institución debilitada por el control partidario de sus miembros, lo que se ha reflejado en las resoluciones emitidas en su seno.

Por ejemplo, un informe oficial, develado por LA PRENSA hace semanas, demostró que durante los primeros dos años de la administración Ortega los contralores dejaron a los ministros contratar directamente más de 2 mil 700 millones de córdobas evadiendo cualquier tipo de licitación.

Así el presidente Ortega, con la venia de los contralores liberales, pudo manejar este presupuesto a discreción, sin ningún tipo de control.

La nueva Ley Orgánica de la CGR fue aprobada por la Asamblea Nacional, en lo general, el pasado jueves, y será discutida en lo particular en las sesiones ordinarias de la próxima semana, anunció la presidenta de la Comisión de Probidad y Transparencia, la diputada oficialista Miriam Argüello.

La nueva disposición tendría su talón de Aquiles precisamente en la debilidad institucional del tribunal, plagado de decisiones políticas desde 1999, cuando los contralores fueron repartidos entre leales del presidente Daniel Ortega y el caudillo liberal Arnoldo Alemán.

EXPLICACIÓN OFICIAL

Según Argüello, el proyecto ha sido uno de los más consultados desde su origen en el 2006.

Argüello defiende que los funcionarios, luego de la investigación realizada por los auditores de la CGR, no queden en indefensión y plantea la posibilidad de destitución, si acaso los contralores nunca deciden asumir una causa de modo unánime, como se espera suceda si logra concretarse el articulado propuesto.

Actualmente las resoluciones penales y cualquier otra resolución se deciden por mayoría, después de una investigación de auditores internos, o contratados por la CGR, que entregan un informe. Ese documento es analizado en la Dirección de Auditorías que emite un informe, luego es enviado al área jurídica, de donde los técnicos hacen recomendaciones para orientar a los contralores en sus resoluciones definitivas.

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