- Negocia cohetes con EE.UU., para desviar atención del fraude electoral, advierte Hugo Torres
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El supuesto acuerdo para la destrucción de 651 cohetes tierra-aire Sam-7, conocidos también como C2M y C3M, entre los gobiernos de Nicaragua y Estados Unidos, puede ser un “juego operativo de inteligencia” en que “lamentablemente” se podría mezclar el tema de los misiles con el fraude electoral, advirtió ayer el general en retiro Hugo Torres.
Para el ex militar, llama la atención que se hable de un acuerdo sobre el tema de los Sam-7 en el actual escenario político, a lo que se suma la reunión que sostuvieron hace días el canciller Samuel Santos y el subsecretario de Estado de Estados Unidos para Asuntos del Hemisferio Occidental, Thomas Shannon, en la que pudo haber un ofrecimiento para bajar las presiones por el fraude electoral.
Otro aspecto, que le llama la atención a Torres, es que los funcionarios del Gobierno de Daniel Ortega han negado la veracidad de un memorando con esa información, filtrado a LA PRENSA.
Hasta el momento, el Gobierno ha negado que Shannon tenga previsto llegar a Managua la próxima semana, para firmar el acuerdo, tal como indica el memorando enviado por el encargado de negocios de la Embajada de Nicaragua en Washington, Alcides Montiel.
En el documento, lo definen como el “Acuerdo de Subvenciones Relativo a la Destrucción de Misiles Portátiles Tierra-aire”, que sería suscrito el 19 de marzo próximo.
“Podría ser una forma de estar coqueteando, ‘mira, estoy en disposición de ceder en el tema de los cohetes que te importa tanto porque toca tu seguridad nacional, a cambio de que mantengas la Cuenta del Milenio y a cambio de que me aflojes la presión en relación al tema del fraude electoral”, supone Torres.
El general en retiro añadió que “si establecemos que es cohete versus democracia, la ciudadanía debe rechazar tajantemente cualquier tipo de negociación entre ambos gobiernos, que sacrifique la lucha democrática del pueblo de Nicaragua”.
En términos similares expuso el caso el director ejecutivo del Instituto de Estudios Estratégicos y Políticas Públicas (IEEPP), Javier Meléndez, quien coincide con Torres en que no se deben mezclar las dos situaciones: cohetes y democracia.
“El asunto de los misiles debe agotar las vías de negociación propuestas originalmente por Ortega y aceptadas luego por Estados Unidos; y el tema de la Cuenta del Milenio debe resolverse en los términos que contrajeron ambos países, para comenzar y poner en marcha ese programa de apoyo”, precisó Meléndez.
Agregó que “si la Cuenta del Milenio ha establecido que la continuidad del apoyo tiene que ver con indicadores relacionados con elementos sociales, de respeto a la democracia, de desarrollo humano y de responsabilidad económica de los países que hospedan la cuenta, se le tiene que pedir cuentas a Nicaragua por eso”.