- Washington dice que respetará decisión de los salvadoreños y que trabajará con quien resulte electo
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WASHINGTON/AP
El subsecretario de Estado, Thomas Shannon, dijo ayer que Estados Unidos respetará los resultados de las elecciones presidenciales mañana domingo en El Salvador y que trabajará con el Gobierno que resulte electo.
“Hemos expresado claramente que trabajaremos con quien escoja el pueblo salvadoreño”, dijo Shannon hablando en el Departamento de Estado sobre las elecciones que decidirán mañana la suerte de un político de derecha y otro de izquierda. “Ésta es una decisión del pueblo salvadoreño que respetaremos”.
Shannon, funcionario todavía designado por la anterior Administración del presidente George W. Bush a cargo de los asuntos interamericanos, indicó que el nuevo gobierno de Washington desea “seguir nuestra muy positiva relación con El Salvador, así como trabajar con el nuevo Gobierno” en El Salvador.
Legisladores demócratas han pedido al presidente Barack Obama mantenerse neutral del proceso electoral salvadoreño. Esa posición contrasta con la de congresistas republicanos que dicen que el Gobierno debe suspender programas que benefician a inmigrantes salvadoreños si gana la izquierda.
REPUBLICANOS EN CAMPAÑA
Connie Mack, republicano de la Florida, pidió ayer a los salvadoreños no votar por el FMLN y afirmó que una victoria de los ex guerrilleros crearía contratiempos a la economía abierta del país con la aplicación de “políticas comunistas fracasadas”. “Lo que está en juego es inmenso”, afirmó.
Mack, un severo crítico de movimientos izquierdistas latinoamericanos, incluido el FMLN, y otros congresistas republicanos, pidieron a Obama “reconsiderar” la política estadounidense de ayuda a El Salvador, especialmente la permanencia con estatus temporal (TPS) de unos 240,000 salvadoreños en Estados Unidos y las facilidades de enviar remesas vitales a su país.
“Le pido al pueblo salvadoreño rechazar el domingo al FMLN y sus fallidas políticas comunistas del pasado, y saber que el pueblo estadounidense los apoya en su búsqueda de libertad”, dijo.
El congresista demócrata de California, Howard L. Berman, afirmó que “las elecciones del domingo pertenecen al pueblo de El Salvador”.
“Como presidente del Comité de Asuntos Exteriores (de la Cámara de Representantes), confío en que ni el TPS ni el derecho de recibir remesas de familias en Estados Unidos se verán afectados por el resultado de la elección, pese a lo que han dicho algunos de mis colegas”.
El TPS y las facilidades para las remesas son más bien asuntos administrativos que los define la Casa Blanca. Bush ha prorrogado en varias oportunidades ese estatus migratorio.
Varias organizaciones civiles han tomado también parte en la polémica sugiriendo a sus miembros llamar a sus congresistas y funcionarios del Gobierno para expresar su desacuerdo con la campaña sicológica de los legisladores y exigir una posición neutral del Gobierno.
“Cualquier forma de coerción de dirigentes estadounidenses en procesos electorales del exterior, además de ser una acción diplomática impropia, es una crasa ofensa contra el significado de democracia y libertad que Estados Unidos promueve”, dijo Oscar A. Chacón, director de Alianza Nacional de Comunidades Latinoamericanas y Caribeñas.