- Thomas Shannon llegaría la próxima semana
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Ver Infografia > Las negociaciones que los Gobiernos de Nicaragua y Estados Unidos sostuvieron por espacio de dos años, aproximadamente, para acordar la destrucción de más de 651 misiles tierra-aire, del tipo Sam-7, podrían concluir la próxima semana, de acuerdo a un documento enviado supuestamente por el encargado de negocios de la Embajada de Nicaragua en Washington, Alcides Montiel, al canciller Samuel Santos.
En la misiva, Montiel informa al canciller Santos que el Departamento de Estado de Estados Unidos designó al subsecretario de Estado para Asuntos del Hemisferio Occidental, Thomas Shannon, para que en el marco de una visita que realizará la próxima semana a El Salvador y Honduras, pueda viajar a Nicaragua, para que se proceda tentativamente a la firma del “Acuerdo de Subvenciones Relativo a la Destrucción de Misiles Portátiles Tierra-Aire”.
De acuerdo al documento, la información le fue suministrada a Montiel por el oficial del Departamento de Estado para Nicaragua, Bert Kraaimoore.
La semana pasada Santos se reunió con Shannon para tratar la situación de las relaciones entre las dos naciones.
De este documento se desprende que Santos pudo haber ofrecido la destrucción de los misiles Sam-7, pretendiendo “suavizar” la decisión de Estados Unidos que congeló los fondos de la Cuenta Reto del Milenio.
CANCILLERÍA CALLA
Sin embargo, al consultar a la Cancillería sobre el documento en poder de LA PRENSA, el canciller Samuel Santos respondió a través de la oficina de Relaciones Públicas que no conocía el fax enviado por Montiel, y que tampoco sabía del origen del mismo, y que, por lo tanto, no haría mayores comentarios.
Asimismo, la Presidencia de la República, después que se publicase la nota en la página web de LA PRENSA, emitió un comunicado que fue leído en medios oficialistas y señalaba que “no está programado en estos momentos ninguna firma de acuerdos entre el Gobierno de Nicaragua y el Gobierno de Estados Unidos, con relación a la destrucción de misiles portátiles tierra-aire”.
Añade que “el Gobierno de Nicaragua ha reiterado a los representantes del Gobierno norteamericano su disposición de llegar a acuerdos sobre el intercambio de misiles por equipos médicos y medicamentos”.
DA MARCHA ATRÁS
El comunicado emitido por el Consejo de Comunicación de la Presidencia señala que se mantiene la anuencia de parte de la actual administración para negociar la destrucción de 651 misiles Sam-7 con el Gobierno de Estados Unidos. Sin embargo, esto se contrapone con lo expresado por el presidente Daniel Ortega durante la celebración del vigésimo noveno aniversario de la Fuerza Naval el año pasado, cuando indicó que no era el mejor momento para destruir los misiles Sam-7, dado que eran “sus únicos instrumentos de defensa, ante un eventual ataque de Colombia”, puesto que para ese momento el país sudamericano no había retirado fragatas que se encontraban frente a la isla de San Andrés.
“Colombia no está acatando el fallo de la Corte Internacional de Justicia de La Haya y no están cumpliendo con la palabra de (Álvaro) Uribe, que en Santo Domingo se comprometió a retirar las tropas”, precisó el presidente Ortega en esa ocasión.
Para Ortega era conveniente que Nicaragua estuviera preparada ante las reiteradas demostraciones de fuerza de Colombia.
EMBAJADA NO BRINDA MAYORES DETALLES
Aunque en el fax enviado supuestamente por Montiel, en el último párrafo señala que la embajada de Estados Unidos en Nicaragua se contactará (sin precisar cuándo) con el despacho del canciller Santos para coordinar la organización de la ceremonia para la firma del acuerdo de destrucción de los misiles Sam-7, en esa sede diplomática tampoco brindaron mayores detalles al respecto sobre la posible visita de Shannon.
Kristin Stewart, funcionaria de prensa de esa sede diplomática, se limitó a responder sobre la posible llegada del representante del Departamento de Estado norteamericano, que “el subsecretario Thomas Shannon está considerando un viaje a la región en el futuro próximo. No tenemos mayores detalles en este momento”.
Sobre la información de que se logró un acuerdo para la destrucción de una parte del inventario de los misiles Sam-7 en manos del Ejército de Nicaragua, Stewart respondió que “el Gobierno de los Estados Unidos sigue dispuesto a dialogar sobre el asunto”.
EJÉRCITO NO SABE
Al consultarle al vocero del Ejército, general Adolfo Zepeda, si existía una comunicación oficial sobre el acuerdo para destruir 651 misiles tierra-aire a cambio de que el Gobierno de Estados Unidos entregase equipos médicos, entre otros insumos, respondió que ésa era una negociación que se manejaba a nivel de cancillería con representantes de ese país, y para lo cual en diversas ocasiones llegaron a Nicaragua distintas delegaciones, con el objetivo de alcanzar un consenso sobre el tema.
Zepeda reiteró que la posición de la institución castrense es destruir una parte de los 1,051 cohetes que se encuentran bajo su responsabilidad, y no la totalidad de los mismos, para mantener una reserva.