- Gobierno de Ortega tiene 90 días para resolver fraude electoral y recuperar US$64 millones de CRM
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Si al Gobierno de Daniel Ortega le quedaban dudas sobre lo que tiene que hacer para recuperar 64 millones de dólares del programa Cuenta Reto del Milenio (CRM) financiado por Estados Unidos, el embajador de ese país en Managua, Robert Callahan, se encargó ayer de dejarlo claro: es fundamental que a más tardar en 90 días aclare las dudas sobre los fraudulentos comicios municipales de noviembre pasado.
“Los nicaragüenses tienen 90 días para resolver los problemas y las dudas sobre las elecciones, que es la causa del congelamiento de los fondos. Si el Gobierno (del presidente Daniel Ortega) puede resolver este problema en 90 días, inmediatamente vamos a reanudar la cuenta. Si pasaran 90 días sería muy difícil reactivarla”, declaró el diplomático en conferencia de prensa ayer, donde aclaró la posición estadounidense.
La Junta Directiva de la Corporación Cuenta del Milenio (MCC, por sus siglas en inglés), encabezada por la Secretaria de Estado de Estados Unidos, Hillary Clinton, resolvió el martes mantener congelado el desembolso de 64 millones de dólares, de 175 millones de dólares comprometidos por Washington a Managua durante la Administración de Enrique Bolaños, para ser invertidos en proyectos de infraestructura vial, agronegocios y legalización de la propiedad en los departamentos de León y Chinandega.
CARRETERA Y TITULACIÓN ESTÁN “VARADOS”
Callahan ejemplificó que la decisión de la MCC impedirá, por ahora, ejecutar dos grandes proyectos en los departamentos occidentales. Uno de ellos es la construcción de la carretera Nejapa-Izapa y su ramal a Puerto Sandino, en el Pacífico, de 68 kilómetros de longitud, lo que representaría una inversión de 45 millones de dólares. Igualmente, no se podrá desarrollar un proyecto de titulación de propiedades, por un monto de 15 millones de dólares.
“El pueblo y Gobierno de Estados Unidos tienen un compromiso muy sincero y profundo con el pueblo de Nicaragua, en especial para los más pobres”, sostuvo Callahan. Pero acto seguido recordó que la MCC “hizo un llamado al Gobierno de Nicaragua para que aclare alegatos creíbles de que hubo fraude en las elecciones municipales de noviembre de 2008 y que demostrara un compromiso claro con los principios democráticos mediante la toma de pasos concretos para restaurar la legitimidad y transparencia del proceso electoral nicaragüense”.
“La rendición de cuentas sobre la ayuda y la gobernabilidad son principios fundamentales para la MCC —eso es importante—”, subrayó Callahan al citar al director interino de la MCC, Rodney Bent, quien así lo reiteró el martes al término de la reunión trimestral, la primera del 2009, de la Junta Directiva del organismo que está bajo la tutela del Departamento de Estado.
El año pasado, poco antes de las elecciones municipales, el Consejo Supremo Electoral (CSE) eliminó la personería jurídica de los partidos Conservados (PC) y Movimiento Renovador Sandinista (MRS). Luego, declaró triunfador al gobernante Frente Sandinista en 105 municipios del país, incluida Managua, la capital, de 146 que estaban en juego en noviembre.
El embajador Callahan reiteró, junto al representante de Estados Unidos en la CRM, Steven Marma: “Para nosotros, para la Cuenta, la cosa fundamental, la cosa mas importante, es que los nicaragüenses resuelvan el problema de las elecciones de noviembre”.
Explicó que no le tocaba a Estados Unidos recomendar fórmulas para resolver tal situación, pero insistió en “que los nicaragüenses encuentren una solución en la que el pueblo nicaragüense tenga fe, ese es el punto clave”, porque “una vez que el problema y las dudas sobre el proceso electoral, sobre la conducta de las elecciones, sobre el conteo de los votos, una vez que estas dudas estén resueltas, nosotros podemos reanudar el programa de la CRM”.
COMPROMISO CON LOS NICARAGÜENSES
El embajador Callahan hizo hincapié en que “el pueblo de Estados Unidos tiene un compromiso muy profundo y muy sincero con el pueblo de Nicaragua. Nosotros sabemos que todos los nicaragüenses quieren un futuro próspero y democrático, y los Estados Unidos, nosotros, queremos apoyarles en su afán de crear ese futuro”, aclaró.
Por ello, explicó que la MCC continuará financiando la construcción de los tramos de carretera Villanueva-El Guasaule, por donde transita gran parte del comercio regional; Somotillo-Cinco Pinos, y León-Poneloya-Las Peñitas, que juntos suman alrededor de 68 kilómetros de longitud.
Además, continuarán los proyectos de agronegocios rurales y la asistencia técnica a pequeños y medianos productores, incluyendo los incentivos a la producción y comercialización nacional e internacional de rubros como yuca, plátanos, lácteos y miel de abeja, entre otros.
“Eso (la continuación de estos proyectos) creo que es una muestra de nuestro compromiso con el pueblo de Nicaragua y, sobre todo, con los que más necesitan de nuestro apoyo”, reiteró Callahan.
Entre tanto, Marma argumentó que dejar de construir los tres tramos carreteros citados “sería injusto para el pueblo de Nicaragua” y añadió que, en ese sentido, Estados Unidos tiene el compromiso de financiar su construcción total para que estén listos posiblemente a finales de marzo del 2010.
También sostuvo que sería “muy alto” el costo de no cumplir los contratos con las empresas constructoras, ya que tendrían que ser indemnizadas si los proyectos viales que ejecutan fueran suspendidos. “También, no sería de sentido común hacerlo (dejar de construir las carreteras)”, añadió Marma.
DECISIÓN SALOMÓNICA
Al diputado liberal y presidente de la Comisión de Asuntos Exteriores de la Asamblea Nacional, Francisco Aguirre Sacasa, no le sorprendió la decisión de Estados Unidos de continuar el congelamiento de los 64 millones de dólares de la CRM.
Según Aguirre Sacasa, la decisión estadounidense fue “salomónica y pragmática” y obedecería a que las nuevas autoridades de ese país prefirieron no tomar una decisión “drástica” sobre el tema y esperar a obtener información sobre la situación nicaragüense de “personas de su entera confianza”, sin abandonar el diálogo con el país.
El diputado del Partido Liberal Constitucionalista estimó que los “cambios significativos” que pide Estados Unidos parten de poner en marcha un “cambio total del sistema electoral”, que va más allá del fraude cometido en las elecciones municipales del 2008, su anulación, la revisión de los resultados o la destitución de los magistrados del CSE.
La renovación de sistema que sugiere el también ex canciller de la República, incluiría la creación de un instituto de cedulación y la obligatoriedad de la observación electoral. Además, mencionó la urgente defensa de la libertad de prensa con la aprobación de una ley que garantice las exoneraciones constitucionales a los medios de comunicación, el respeto al derecho de movilización y expresión ciudadana y la transparencia de los fondos venezolanos.
Callahan recordó que el Subsecretario de Estado para Asuntos del Hemisferio Occidental, Thomas Shannon, quien se mantiene en el cargo, “tiene una visión muy clara de las políticas de Estados Unidos para América Latina”.