Cartas al Director

Cartas al Director Decisión “Cuando la situación es adversa y la esperanza poca, las determinaciones drásticas son las más seguras”. Voto vale una pedrada El pasado 28 de febrero asistí a la marcha convocada por la sociedad civil para entregar las firmas que se recogieron para exigir el recuento de los votos de las pasadas […]

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Decisión

“Cuando la situación es adversa y la esperanza poca, las determinaciones drásticas son las más seguras”.

Voto vale una pedrada

El pasado 28 de febrero asistí a la marcha convocada por la sociedad civil para entregar las firmas que se recogieron para exigir el recuento de los votos de las pasadas elecciones municipales. Asistí consciente de que podía ser golpeada, apedreada o hasta herida por las personas que consideran que las calles tienen dueños, que Nicaragua pertenece a unos cuantos, que los nicaragüenses no somos iguales ante la ley, pero más importante todavía, por personas que no son capaces de sostener y defender su punto de vista con la razón y el diálogo.

No me avergüenza decir que sí tenía miedo de ser agredida, como en efecto lo fui por los manifestantes sandinistas que armados con piedras y morteros agredían a los manifestantes que no pensamos como ellos y simplemente estábamos ejerciendo de manera cívica y sin piedras nuestro derecho de libre expresión y movilización.

La pedrada que golpeó mi canilla y otra que golpeó la clavícula de mi hermana las recibimos a vista y paciencia de la Policía Nacional, mientras hablábamos con dos de los varios policías que estaban en esa calle y que no tuvieron ni siquiera la gentileza de preguntarnos si estábamos bien, si necesitábamos ayuda y mucho menos de averiguar de dónde salían las piedras que nos golpeaban, porque aseguro que no eran rosas.

Y subrayo lo de Nacional porque la Policía debe estar al servicio de todos los nicaragüenses sin distingos de raza, credos políticos o religiosos. Repito tenía miedo, pero el miedo no me dominó y las razones por las que asistí son las siguientes:

1. Exijo, que mi derecho a elegir sea respetado por las autoridades competentes, pues aunque quieran que olvide lo sucedido el 9 de noviembre del año pasado, simplemente no puedo ni quiero olvidar que mi voto, al igual que el de muchas personas, fue robado, que mi voto no contó en la elección de alcalde a pesar de haber ejercido mi derecho a elegir. 2. Que se revisen las actas y se haga un recuento de todos los votos para poder subsanar los errores cometidos, ya que si es de humanos errar, es de sabios rectificar. 3. Estoy convencida que los nicaragüenses tenemos obligación, no de pedir, sino de construir la paz a como nos lo pidió la Virgen en Cuapa. Y la paz no es sólo la ausencia de guerra sino el respeto a la libertad, a la justicia y a la verdad.

Nicaragua y mi voto bien valen una pedrada.

Rafaela Castillo Sánchez

Diálogo nacional

La verdadera voz de la Iglesia católica, la que ya lleva 21 siglos de existencia dejando oír su mensaje de paz, amor y verdadera reconciliación, se ha expresado a través del Arzobispo de Managua y presidente de la Conferencia Episcopal de Nicaragua, monseñor Leopoldo Brenes.

El diálogo nacional al que han hecho referencia los dirigentes de las fuerzas sociales, políticas y económicas de Nicaragua debe ser incluyente y multisectorial, pero cumpliendo de previo con un requisito básico: transparentar los resultados de los comicios municipales del 9 de noviembre del 2008 entre todos los actores políticos, tal y como lo han exigido Estados Unidos y países cooperantes de la Unión Europea.

Éste no es asunto de caprichos personales. Es lo que pide la conciencia cívica de la nación nicaragüense para evitarle males mayores al pueblo que ni siquiera tiene fuentes de trabajo ni acceso a la salud, educación y vivienda, sobreviviendo en medio de grandes dificultades.

Eleonora Carrasco Peña

Tratado Jerez-Cañas

Concuerdo totalmente con lo expresado por el ex embajador de Nicaragua en Costa Rica, Mauricio Díaz, sobre La Haya, publicado ayer en este Diario. Nicaragua no tiene nada que negociar. El Tratado Jerez-Cañas ya fue objeto de una interpretación mediante el Laudo Cleveland en 1888.

El asunto es cosa juzgada y la Corte Internacional de Justicia (CIJ ) no se pronuncia sobre fallos definitivos. Para muestra, la decisión sobre el Tratado de 1928 con Colombia. La CIJ lo único que puede hacer es confirmar la validez del Tratado y del Laudo Cleveland y no puede reinterpretar sus textos una vez más.

La soberanía es de Nicaragua; Costa Rica sólo posee un derecho limitado y específico de navegación en un trecho del río. Como soberano, Nicaragua determina quiénes y en qué condiciones pueden transitar por sus aguas y sujetarse a las reglamentaciones migratorias establecidas.

Silvio Avilez Gallo

Reelección

Es interesante lo expresado por el mandatario Daniel Ortega Saavedra, el pasado 6 de marzo en la entrevista que le efectuó el periodista británico David Frost, al decir claramente su idea de reelegirse para seguir gobernando y establecer la democracia directa para todos, entre otras cosas.

Ortega en la entrevista dijo: “Estos obstáculos no deben existir para negarle ese derecho. Ahora que estamos de regreso en el Gobierno, si las condiciones lo permiten, sí, volvería a correr para Presidente, y si no están presentes las limitaciones, entonces estaría bien actuando como primer ministro, y luego volver a correr para Presidente”.

El mandatario Ortega está en todo su derecho de tener anhelos, esperanzas, aspiraciones, al igual que muchos ciudadanos. Lo que no es justo, es que se esté bloqueando el camino a estos ciudadanos por motivos externos de ciertos mal intencionados que se aprovechan y cobijan del poder de turno.

A estos magistralmente contesta Fiódor Dostoyevski, en su obra Pobres gentes: “Por lo visto no siempre pasan las cosas como habrían de pasar; las lágrimas no quitan las penas, créame a mí, que harto lo sé, y por experiencia propia; pero sucede a veces que el hombre se pierde en sus propios sentimientos y otea la lejanía y prefiere disparates”. (Págs. 23, 25 y 35).

Las esperanzas están volcadas, el tiempo dirá la verdad quién deberá ser él o la gobernante que regirá los destinos de Nicaragua. Tener esperanzas y/o aspiraciones en el ser humano es normal, lo que no es normal es actuar de mala fe para dañar a terceros.

“Es de suma importancia que los políticos, partidos y alianzas partidarias conjuntamente con el Gobierno dialoguen, para limar asperezas y delimitar asuntos de interés nacional. Piensen en la armonía, cordura, en la unidad del pueblo considerado como un todo y no en asuntos personalísimos que les hace mucho daño a ustedes y a la patria”, finalizó Ortega.

Bayardo Quinto Núñez

Museo del Café

El Museo del Café que está ubicado en

el antiguo Club de Obreros en la avenida José Dolores Estrada, de la norteña ciudad de Matagalpa, representa un gran patrimonio histórico y cultural no solamente para los caficultores de este productivo departamento, que lleva también el mismo nombre que su cabecera, sino también a todo el pueblo nicaragüense.

En este Museo del Café los amigos turistas y visitantes nacionales como internacionales podrán encontrar información de cómo se desarrolló la caficultura en nuestro país durante el gobierno del general José Santos Zelaya.

Salvador Pérez

Crisis venezolana

“Se puede engañar a algunos durante cierto tiempo, pero nunca a tantos durante tanto tiempo”, es una frase atribuida a políticos de diferentes partes del mundo. Tal es el caso del histriónico gobernante venezolano Hugo Chávez, el que ofreció un nuevo “El Dorado” a sus compatriotas y a los pueblos latinoamericanos que sus gobernantes, sin contar con el necesario apoyo legislativo los han incorporado al demencial proyecto Socialismo del Siglo XXI y a las quimeras implícitas en el Alba.

Con los precios del petróleo en los mercados internacionales, el proyecto de dominación transnacional de Chávez está condenado al fracaso, perdiendo irremisiblemente los miles de millones de dólares invertidos en el mantenimiento de costosas marionetas. Mientras tanto, las masas venezolanas carecen de los productos básicos de la canasta básica, los que no se producen localmente, sino que es necesario importarlos. El colapso económico de estos disparates políticos los pagará en breve Hugo Chávez.

Ernesto Ruiz Salmerón

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